Villa Allende, primer Área Natural de Chiapas

En la reserva se pueden observar tucanes, serpientes y, recientemente, los rastros descubiertos de un puma. Diego Pérez / CP
En la reserva se pueden observar tucanes, serpientes y, recientemente, los rastros descubiertos de un puma. Diego Pérez / CP

La Área Natural Protegida Villa de Allende, es una de las reservas de mayor antigüedad en México y la primera en Chiapas que actualmente se revitaliza para conservar además de su flora y fauna, su posición como parte del corredor biológico que regula el agua y temperatura de la zona Metropolitana, pues aún conserva hasta el 70 % de su densidad forestal.

Así lo explicó el director del espacio con categoría de Área de Protección de Recursos Naturales, Bogar Gálvez, quien explicó que pese a tener un decreto desde 1939, hasta hace unos meses se regularizó su situación con la normatividad contemporánea, por lo que están reforzando los trabajos de cuidado y reforestación.

Flora, fauna y clima

Añadió que la reserva se encuentra a 20 minutos de Tuxtla Gutiérrez, y en ella se pueden observar tucanes, serpientes y, recientemente, los rastros descubiertos de un puma.

Además de una variedad de orquídeas y arroyos diversos, entre ellos el origen del río Sabinal y un macizo forestal de 21 mil hectáreas que abarcan los municipios de Tuxtla Gutiérrez, San Fernando y Berriozábal.

“En Villa de Allende tenemos el ventilador y la cisterna de Tuxtla”, dijo el director aludiendo a la capacidad de regulación climática y de aportación acuífera de esta emblemática reserva.

Asimismo, dijo que este espacio es proclive a recibir turismo pues cuenta con diversos paseos escenográficos que pueden ser recorridos con la asesoría de guías certificados o del acompañamiento de los lugareños.

Aprovechó para reconocer el trabajo de conservación de los habitantes del lugar, quienes desde su visión de respeto por muchos años cuidaron la reserva que ha perdido el 30 % de su arbolado, pero podría haber sido mucho más sin la intervención de la comunidad.

Está es una visión compartida con la nueva perspectiva de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) que ha integrado a la ciudadanía al trabajo de conservación de todos sus espacios en resguardo.

Es la comunidad quien protege a la naturaleza, por eso trabajamos de la mano con ellos y por ello también se está socializando estos espacios, hay que conocerlos, disfrutarlos y protegerlos, finalizó.