Violencia digital es un delito y debe denunciarse

Violencia digital es un delito  y debe denunciarse

De acuerdo con datos del Módulo sobre Ciberacoso (Mociba) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), más de 17 millones de personas usuarias de internet de 12 años o más afirmaron haber vivido alguna situación de acoso cibernético, y de ellas 9.4 millones son mujeres, mientras que el grupo más afectado es el de las personas jóvenes de 20 a 29 años.

El mismo organismo señala que el 40.3 % de las mujeres víctimas enfrentó insinuaciones o propuestas sexuales, el 35.3 % fue contactado mediante identidades falsas, y el 33.9 % recibió mensajes ofensivos.

Según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), cada día se difunden en las redes sociales entre 15 mil y 20 mil mensajes de odio por razones de género, origen étnico y orientación sexual. Todos estos datos fueron dados a conocer por Maricruz Pérez Cruz, de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).

Explicó que la violencia digital, con todas las conductas y expresiones agresivas, violentas o amenazantes, se comete a través de cualquier medio digital, dañando la dignidad de las personas y lo que conlleva a ser víctima de diversos tipos de violencia y conductas delictivas.

Al incrementarse el uso y acceso a internet por parte de más personas, las dinámicas sociales discriminatorias y violentas también toman lugar en el ciberespacio.

La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih) del 2017, registró 71.3 millones de usuarios. Para el 2020, señala que en México hay 84.1 millones de usuarios de internet y 88.2 millones de usuarios de teléfonos celulares.

Registró que son usuarios de internet el 71.3 % de las mujeres y el 72.7 % de los hombres de seis años o más que residen en el país. Entre los 18 y 24 años representan el 90 %; entre los 12 y 17 años el 90.2 %; entre 25 y 34 años el 87.1 %; y mayores de 55 años el 37.5 %.

Mencionó que el “sexting” es una actividad que consiste en el intercambio o envío de fotografías, videos, audios o mensajes de texto con contenido sexual o erótico a través de dispositivos digitales, utilizando principalmente aplicaciones, como son las redes sociales o mensajería instantánea.

El “sexting” no es considerado una práctica ni buena ni mala, pero sí es una práctica peligrosa por la difusión masiva e incontrolable de información íntima personal. Hay factores que influyen en la percepción de este acto, como la educación y el contexto social machista, aproximaciones moralistas y una educación afectivo-sexual deficiente.

Las tecnologías de la información y comunicación se han convertido en instrumentos para la defensa, promoción y protección de los derechos humanos. Las redes sociales son una herramienta para alzar la voz, exigir justicia, hacer visibles las problemáticas, pero se debe hacer bajo ciertas normas.