"La trágica muerte del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mourino, el martes 4 de noviembre, a quien recientemente perseguían supuestas revelaciones acerca de contratos en tiempos en que era presidente de la Comisión Legislativa de Energía en San Lázaro antes de ascender a subsecretario de Energía, resulta un hecho alarmante dentro de la inseguridad y la descomposición grave de las instituciones que nos lleva a la deriva de una depresión mundial.
La política en México ha estado siempre en el estado de la esperanza. Apenas hace ocho anos el cambio de partido político marcó lo que se conoce como ""el inicio del cambio"".
Pero los hechos son amores y no las buenas razones, reza el adagio popular. Hagamos un breve repaso:
Al confirmarse en el poder en 1929, el grupo de caudillos militares comandados por Calles haría del voto un oficio de esclavitud en que el campesino, el obrero y el burócrata tuvieron que sufragar obligadamente para la permanencia del sistema y su perpetuidad.
Después, bajo Miguel de la Madrid, en 1982, se impuso arbitrariamente que todos los burócratas aportaran una cuota mensual descontada de su salario para sostener al partido del gobierno. Y de las elecciones de 1988 se puede decir que fueron las más retrógradas en la historia del siglo pasado, que por los métodos de los alquimistas y hampones electorales caminaron hacia atrás, más allá de las elecciones porfiristas.
En esta crisis de la economía mundial, el gobierno se ha montado en el procedimiento de sacar más dinero del presupuesto para pagar por una o por otra vía a los medios de comunicación, a las llamadas ""instituciones mediáticas"", prensa, radio, televisión, y ahora también los procedimientos avanzados de la internet y sus apartados.
Se ha echado encima de la sociedad mexicana la tumultuosa cadena de males sociales: la mentira que llena las páginas de los diferentes medios, la corrupción, la inseguridad armada en nuevas formas de agresión, ya no simplemente de secuestrar con violencia y con armamentos sofisticados que fabrican las grandes industrias del mundo. Los estadounidenses, los israelitas, los rusos, los chinos y hasta en pequena porción el gobierno mexicano.
Las promesas del gobierno federal, que se declara en sesión permanente de su Consejo de Seguridad, dicen que actuará con agilidad, eficacia y transparencia en la investigación de la tragedia en la que perdió la vida Mourino; que se hará con consistencia y puntualidad; que será una investigación que no deje ninguna sospecha de las que tal vez después resulten infundadas.
Recordemos el tono de la Revolución Mexicana. En septiembre de 1913, Venustiano Carranza en un discurso declaró: ""Queramos o no queramos nosotros mismos y opónganse las fuerzas que se opongan, las nuevas ideas sociales tendr*n que imponerse en nuestras masas... Es algo más grande y más sagrado, es establecer la justicia, es buscar la igualdad, es la desaparición de los poderosos para establecer el equilibrio de la conciencia nacional"". (El Universal)
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