Violencia en razón de género se gesta en redes sociales

Violencia en razón de género se gesta en redes sociales

Se registraron quejas que derivaron en 46 procedimientos especiales sancionadores; el principal motivo: ataques a través de redes sociales, señaló la magistrada de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Eva Barrientos Zepeda. Un delito que ha comenzado a visibilizarse y para el cual se están creando las herramientas para su erradicación.

Detalló que la violencia política en razón de género es una forma de violentar a las mujeres; “menoscabar sus derechos político-electorales, incluyendo el ejercicio del cargo, y también por la omisión y tolerar en el caso de que se pueda evitar una agresión”.

Actos que, explicó, tiene un impacto negativo debido a que representan una violación al derecho humano de desarrollo en la escena pública, aclarando que este tipo de violencia no se reconoció cabalmente hasta la reforma electoral del 2020, donde se evidenció la violencia política en contra de las mujeres.

“Es importante porque se reconoce que difundir propaganda o calumniar de forma física o virtuales es una forma de violentar a una mujer”, argumentó.

La violencia digital y mediática, dijo, tiene un impacto mucho mayor, debido a la dificultad que se tiene para medir o poder bajarla de las redes sociales, además de que su nivel de difusión es más amplia y visible.

“Tenemos que analizar muchos detalles, ya que estos actos de violencia cometidos por medio de tecnologías de la información causan daños psicológicos, emocionales, refuerzan prejuicio, dañan reputación y generan pérdidas económicas, planteando barretas de la vida pública de las mujeres”, sustentó Barrientos Zepeda.

Esto adquiere complejidad en un contexto en el que seis de cada 10 personas usuarias consideraron que internet las acercó a los procesos democráticos en el país, y donde el 92 % afirmó que se informó del proceso electoral a través de un medio electrónico.

Recalcó que este tipo de violencia debe ser denunciada, cuyo protocolo para ello es la identificación de la fuente y de las personas agresoras; reportar el contenido de las redes sociales y el acercamiento con una autoridad para realizar la formalización de la denuncia.

“Por las pláticas que hemos tenido, sabemos que hay mujeres violentadas, pero no corresponden al número de denuncias; lo importante es hacerlo para erradicarla por cualquier medio”, concluyó.