Un factor que detona la delincuencia en sus diferentes facetas que se presenta en México, tiene que ver con la violencia que se registra desde el núcleo familiar, señaló Clara Luz Flores Carrales, presidenta de la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal.
En su visita a Tuxtla Gutiérrez, la también alcaldesa del municipio de Escobedo, Nuevo León, dijo que un niño que vive en un entorno violento, replica esta situación de adulto, pero con otras situaciones que va adoptando como el consumo de drogas, hasta llegar a cometer delitos más graves como el robo, el homicidio y el feminicidio.
Dijo que se ha venido colaborando con el Secretariado Nacional de Seguridad Pública para impulsar un modelo nacional de policía de proximidad y justicia cívica, que no es una nueva policía, sino un nuevo modelo para cambiar la realidad de una determinada ciudad y bajar los índices de delincuencia.
Señaló que el 95 por ciento de los delitos que se cometen en el país son del fuero común, es decir que son de competencia estatal y municipal, y el cinco por ciento, de acuerdo al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), del fuero federal.
La alcaldesa sostuvo que no es partícipe de que el equipamiento sea la única solución para combatir la inseguridad, ya que lo que se debe fortalecer es la capacitación y depurar a la policía, así como la profesionalización y escalamiento de este sector en el que aspiren a ser más, incluso hasta secretarios de seguridad a través de la carrera y la especialización.
La alcaldesa de Mariano Escobedo destacó el programa denominado “Puerta Violeta”, que ha sido uno de los casos de éxito en su municipio y ejemplo nacional y que se espera se pueda replicar en Chiapas para atender de manera correcta los casos de violencia de género.
En ese sentido, dijo que este un modelo multiagencial en el que trabaja la sociedad civil, gobierno y organizaciones para resolver el problema de fondo, el cual significa acompañar moralmente a las mujeres, ya que una de las razones por las cuales no denuncian es porque no tienen confianza en la autoridad y saben que no va a pasar nada si lo hacen; además de que no denuncian, porque si sucede, “se despierta el monstruo”. Por ello se trabaja de manera interinstitucional para dar respaldo integral para las mujeres.












