Violencia interna pone en “terapia intensiva” al PRI

Violencia interna pone en “terapia intensiva” al PRI

Los conflictos internos que se están viviendo al interior del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y que protagonizan algunos cuadros políticos, lo único que traerá como consecuencia es que este instituto se quede en “terapia intensiva”, con serios problemas de división para lo que pudiera ocurrir en el 2024, advirtió Alfredo Araujo Esquinca, militante del tricolor desde hace cuatro décadas.

En entrevista opinó que en ningún sentido se puede aprobar la violencia como una forma de solucionar los conflictos entre los grupos, sin embargo, no se observa que se llame a la reconciliación entre las personas que han manifestado su descontento.

Dijo que las manifestaciones violentas, todas son reprobables, se dan en el marco de las declaraciones que se han hecho e indican que al PRI le fue bien en el pasado proceso electoral, cuando “fueron los peores resultados electorales que se han dado en nuestro partido”, complementó.

Lo más preocupante, consideró Araujo Esquinca, es que no se ven señales de críticas que sean constructivas o vergüenza política; incluso, remarcó, algunas personas tampoco abren paso para que nuevos cuadros cambien el rumbo del partido.

“Vemos que insisten en mal informar a la militancia diciendo que son resultados favorables con el objetivo de servir como dirigentes”.

Al cuestionarle si tiene interés de ocupar la presidencia estatal del PRI (debido a que en las últimas semanas ha hecho varios señalamientos), respondió que ahora son momentos de unidad en el partido, tomando en cuenta que están atravesando una “terapia intensiva”, con el “riesgo de desaparecer, de perder el registro”.

Insistió en que a un lado deben de quedar las ambiciones o ilusiones personales y, la única forma en que pueda encabezar el nuevo proyecto político, es con la decisión de la militancia. Si los verdaderos priístas deciden que sea una “compañera u otro compañero, con mucho gusto lo voy a apoyar”, añadió.

Más allá de los conflictos internos que atraviesa el PRI, señaló que los diferentes cuadros tienen que ponerse a trabajar para recobrar la confianza ciudadana.

Será fundamental, detalló, que exista “sangre nueva” y personas que estén comprometidas con el tricolor para que vayan y caminen el territorio chiapaneco para buscar a quienes fueron desplazados o no se tomaron en cuenta en el último proceso electoral.

Hizo un llamado a los dirigentes para que dejen a un lado los enfrentamientos y enfoquen sus proyectos en temas de unidad y fortalecimiento interno, para que enfrenten de mejor manera lo que vendría en la siguiente etapa política.