El llamado a quedarse en casa y salir lo menos posible a la calle para prevenir los brotes comunitarios de coronavirus podría, según la activista y feminista Karen Dianne Padilla, elevar la incidencia de casos de violencia intrafamiliar durante las próximas semanas.
Es sabido que este tipo de casos son comunes en varios municipios de la entidad, entre ellos la capital, donde prevalece la alerta por violencia de género; lo que ahora, con la convivencia de las mujeres con sus agresores durante mayor tiempo al interior de los hogares, puede aumentar.
Comentó que en algunas empresas la suspensión de labores sin goce de sueldo volverá dependientes a las mujeres de sus parejas, lo que las llevaría a “aguantar” agresiones de diversos tipos o de lo contrario quedarían en la desprotección completa.
El confinamiento en casa, tal como lo han recomendado las instituciones de salud, puede llevar a la restricción de salidas de las mujeres, aunque sea sólo para ir a comprar víveres, o incluso a los agresores a vigilar el uso del teléfono de sus víctimas, lo que hace más complicado el que se puedan realizar intervenciones e incluso denuncias desde los colectivos de defensa para atender el fenómeno.
La feminista dijo que “sin duda habrá agresiones de las que no nos vamos a enterar hasta dentro de un mes o dos meses, cuando todo regrese a la normalidad”, cuando se comenzarán a dar las denuncias, “por ahora son muchas las mujeres que están amenazadas”.
Indicó que la suspensión de actividades no esenciales en las dependencias gubernamentales podría dar la impresión de que los encargados de vigilar la violencia doméstica han dejado en “desprotección” a las mujeres, incentivando el incremento de agresiones del tipo físico, verbal, psicológico, económico e incluso sexual de las chiapanecas.
Además, Karen Dianne señaló que muchos procesos quedaron en pausa, denuncias contra agresiones o aprensiones contra agresores quedan pendientes, puesto que las dependencias están trabajando al mínimo de su capacidad, lo cual favorece en muchos niveles a los agresores.
Como activista hizo un llamado para crear redes de apoyo entre amigas, familiares y vecinas para denunciar cualquier tipo de agresión, siempre que las víctimas se encuentran silenciadas por sus agresores, por lo cual es fundamental vigilar esta situación.
Mencionó que de acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), del 100 por ciento de los delitos de alto y bajo impacto, el 20 por ciento corresponde a violencia familiar, por lo que se espera que debido a la fricción en la dinámica familiar pudiera haber repuntes de casos de este delito en las próximas semanas.












