Los actos correctivos violentos para educar a niñas, niños y adolescentes (NNA) son cada vez menores en el país, un problema generacional que ha logrado erradicarse.
A pesar de que Raquel de los Ángeles García Solís, de 66 años, fue golpeada “con la chancla por sus padres”, expone que actualmente la comunicación es la solución.
La Red por los Derechos de las Infancias (Redim) realizó un análisis de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) en su versión 2022, que publicó la Secretaría de Salud, destacando que más de la mitad de las niñas, niños y adolescentes de 1 a 14 años en México (55.5 %) había recibido algún método de disciplina violenta en 2022.
Para García Solís, docente de secundaria, estos actos están con tendencia a desaparecer, pues los infantes tienen cada vez más derechos, además cree que siempre un buen diálogo puede generar el entendimiento en los hijos.
Esta encuesta remarca que el 11 % de las madres de niñas y niños en México creía que el castigo físico era necesario para educar apropiadamente durante el pasado año.
Una tendencia que se acrecienta en la región de la península, que comprende las entidades de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, en donde el porcentaje de madres que tenían esta creencia era mayor (15.4 %).
José Ortega, padre de familia, expone que sí ha dado una nalgada a su hijo y a pesar de que eso “tiene muchos años”, su hijo le continúa recriminando y le dice “que él tiene derechos humanos”. Tomando en cuenta ello, dijo que “no considero correcto usar la violencia física, estoy en desacuerdo porque hay papás que se pasan”.
“He visto papás que han dado de cachetazos a los niños o les emiten órdenes que no son acorde a su edad; lo que no soporto es cuando les pegan en la cara o cabeza. Los papás deben de entender que para educar, se trata de corregir, no de lastimar”. De acuerdo con la encuesta, en 2022 solamente una de cada tres niñas, niños y adolescentes de 1 a 14 años en México (32 %) recibió una reprimenda como acto de disciplina, únicamente basada en métodos no violentos.
La Redim expone se debe de promover la crianza positiva para que quienes cuidan a menores de edad les protejan con un buen trato y los formen en un ambiente de respeto a sus derechos.











