Virgen de la Candelaria, entre rituales y recorridos

Virgen de la Candelaria, entre rituales y recorridos

Chiapas se ha caracterizado por ser un estado muy rico en lo que respecta a su naturaleza, pero también con sus tradiciones, la celebración de la Virgen de la Candelaria, en Tuxtla Gutiérrez, es una actividad que se mantiene “viva” y se extiende varias semanas; permite reunir a familias enteras que disfrutan de la eucaristía, de la comida, bebidas y del tradicional tamal.

Cecilio Hernández Hernández, de la Priostería Zoque, explicó que la Virgen fue bajada el día 30 de enero para llegar con su primera madre prioste de espera; salió este viernes para ir con la segunda madre prioste de espera.

La continuidad de la tradición consiste en que este 1 de febrero saldrá la Virgen para ir con el primer mayordomo; posteriormente, el domingo (Día de la Candelaria) el recorrido terminará con el segundo mayordomo. A partir del 3 de febrero serán “pedidas”, es decir, que cada familia solicita que la inmaculada esté en su hogar.

La celebración se extiende varias semanas y finalizará hasta el mes de marzo. La composición de la tradición trae consigo la degustación gastronómica de la familia y de los invitados que llegan; Vicenta de la Cruz Gómez lleva más de 50 años en la preparación de los tamales; este alimento se elaboró con mole de tomate y chile guajillo, acompañado de masa y carne de puerco.

Al menos 13 mujeres, en esta ocasión, realizaban la misma actividad para la preparación de la velación de la Virgen que llegó a un hogar que se ubica sobre la colonia Potinaspak, en la capital de Chiapas. Este viernes degustaron el tamal de bola, como lo marca la tradición.

Para el 2 de febrero, como se ha hecho en los últimos años, quieres sacaron “el muñeco” en la partida de rosca del 6 de enero, tendrán que invitar los tamales para celebrar el Día de La Candelaria.

Adornos

Hernández Hernández describió parte del arreglo que se encuentra sobre el altar de la Virgen de Espera; se trata de un somé de espera que está hecho de hojas de cola de pescado o de zapote negro o caoba y que viene acompañado de frutas (piña), panes y los ramilletes.

La Virgen de la Candelaria, con base en la fe católica, la referencia va enfocada hacia la luz, es decir, se trata de lo inmaculada que es, una guía en el acercamiento con Dios. El próximo 3 de febrero también concluyen los cargos de las personas que ofrecieron sus ofrendas para la celebración.

Asimismo, ella explicó que en las celebraciones de la Mayordomía Zoque se levantan las tres vírgenes de Copoya: la Candelaria, del Rosario y María de Olachea, son ellas que andan en su recorrido por toda la ciudad; regresarán a su lugar de origen en el mes de marzo.

En las casas de las personas que asumieron los cargos de mayordomos o prioste se lleva a cabo la danza Yomoetzé, un baile tradicional que involucra a las mujeres. Las celebraciones se prolongarán por varias semanas más.

No obstante, la bajada también se replicará el 14 de octubre, y el 23 del mismo mes terminará la actividad. Durante el recorrido las inmaculadas son llevadas con música de pito y carrizo. Don Cecilio recuerda que su padre se involucró en las fiestas desde 1925.

Lamentablemente, dijo Hernández Hernández, las tradiciones han sufrido algunos cambios; antes se tenía más respeto en los bailes y en los recorridos por la ciudad con las vírgenes y ahora algunas danzas se han mezclado.