Los grupos que integran el Movimiento Por Nuestros Desaparecidos en México denunciaron que desde abril del presente año han visto movimientos irregulares en la cifra de personas desaparecidas y no localizadas.
“En estos últimos tres meses ha ido descendiendo la cifra de personas cuyo paradero aún desconocemos. Esto último aunado a las diversas irregularidades que hemos identificado en algunos registros estatales, como el estado de Jalisco que ha dejado de actualizar sus datos desde el año 2022”, expuso el movimiento.
Vinculó estos hechos con las declaraciones del Ejecutivo federal que, en junio de este año, puso en duda las cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).
El mandatario hizo un llamado a “actualizarlas” con la creación de un “nuevo censo”, sobre el cual el subsecretario Alejandro Encinas declaró que estaría listo en agosto. El Movimiento se dijo preocupado por los riesgos que corre el RNPDNO.
Un censo nuevo tendría como objetivo recabar información adicional a la ya existente y brindar mayor precisión sobre las personas desaparecidas en México, pues como lo han denunciado las familias: la mayoría de los casos no cuentan con una denuncia ni reporte de desaparición, por lo que no se encuentran en el RNPDNO.
Para el Movimiento, tanto la Comisión Nacional de Búsqueda como las comisiones estatales parecen tener una estrategia de actuación diseñada para confirmar solo aquellos casos en los que se presume una localización con la intención de disminuir las cifras.
Las autoridades no solo están transfiriendo a las familias el trabajo que tienen que llevar a cabo tanto fiscalías como comisiones, sino que están cerrando brechas de información con los movimientos a la baja que el RNPDNO demuestra, dejando de lado los estándares del Protocolo Homologado de Búsqueda, como así lo han denunciado las Madres en Resistencia de Chiapas.












