La visita del papa a México y concretamente a San Cristóbal, viene a reivindicar el trabajo realizado por el extinto obispo emérito Samuel Ruiz García, afirmó en entrevista el líder evangélico Esdras Alonso González.
Alonso González, de la Congregación Alas de Águila y Ejército de Dios, precisó que como iglesia protestante pueden diferir en algunas cosas, pero es un compromiso sumar para la paz, por lo que la visita del papa es muy positiva para el país y en especial para la Región Altos.
“El mensaje que ahora trae el papa es más comprometido con los que menos tienen, porque la Iglesia ha caminado en muchos de los casos más con el poder y lejos de Dios”, enfatizó.
Agregó que es un privilegio para la ciudad el que haya sido señalada entre los lugares donde estará durante su visita programada para el mes de febrero del próximo año.
“El papa vendrá a reivindicar mucho del trabajo que se realizó en décadas pasadas y que por diversos motivos no dieron frutos o no fue tan visible. Ahora es el momento en materia de seguridad social y en materia de hacerle justicia a estos pueblos que han quedado rezagados y a los que hasta ahora el Gobierno mexicano no ha respondido como debería hacerlo en sus planteamientos”
Señaló que el mensaje que trae el papa, es un mensaje más socializado, más comprometido con los que menos tienen. Aquí es donde el concepto de pobre que ha estado enfatizando está en el mejor territorio y en el escenario perfecto de concientizar no solo a la sociedad, sino también a las estructuras de gobierno para estar más cerca de la gente y de los pueblos, ya que la Iglesia ha caminado más cerca del poder y más lejos de Dios.
Mencionó que dadas las condiciones en que se encuentra el país y ante los acontecimientos internacionales, toda visita de un hombre que traiga un mensaje de hermandad, de paz, de misericordia y de reconciliación, no puede verse mal, por el contrario es positivo.
“La llegada del papa a esta ciudad significa mucho. A esta ciudad que ha vivido muchos casos de intolerancia religiosa, no de un año sino de los últimos 40 años, con episodios tristes por la cerrazón de grupos y de conflictos confesionarios y comunitarios”, señaló.
Ante esta situación sirve de mucho un llamado al respeto, a la fraternidad a la convivencia pacífica, porque la religión no debe ser motivo de odios como lo estamos viendo hoy con fanatismos y fundamentalismos, que lejos de sumar, que lejos de crear un escenario de convivencia pacífica, están sembrando el odio entre los pueblos.












