Apenas tres árboles de Navidad naturales han sido entregados al Vivero Municipal de Tuxtla Gutiérrez, se trata de un programa que busca reciclar estos elementos para convertirlos y reutilizarlos como abono o composta, pero en esta temporada la ciudadanía no ha tenido convocatoria.
Ubicado en la Calzada de las Etnias y Prolongación 5ª Norte, este vivero municipal recibe todos los arbolitos que han cumplido su corto periodo decembrino, en años anteriores a cada persona que entregará uno de ellos se le brindaba una planta cambio, ahora no.
“Ya nos dieron la orden de recibir los árboles, a partir del lunes 9 enero, pero no sabemos cuando finalizará, a veces hemos recibido hasta el 20 de febrero. Cada uno de los árboles da dos kilos de composta que sirve para hacer abono”, señaló Rubén Chandomí Mogel, encargado del Vivero Municipal.
Reciclar estos elementos naturales sirven para dar mantenimiento a otras especies de flora de este vivero, por lo que adquirir estos productos en el mes decembrino tiene dos aspectos positivos: se contribuye a la economía local de los productores y a la vez se produce más abono para las demás especies.
Rubén Chandomí comentó que en años pasados el vivero de Caña Hueca recibía estos árboles navideños pero ahora solamente este lugar realizará la recepción de estos, por lo que esperan recibir más árboles que años anteriores.
Hasta este miércoles 11 de enero, el vivero solamente había recibo tres árboles, uno por cada día, de la temporada 2016-17, cuando en otros años la ciudadanía acudía a dejar hasta 20 en un solo día, por lo que el máximo obtenido ha sido de 200 elementos.
Los árboles son triturados en el lugar y luego elaborados como composta o abono, material que es reutilizado por el personal en los diferentes camellones de la ciudad, cada uno de los arbolitos brinda entre 2.5 y tres kilos de composta.
Se recomienda no tirar al camión de la basura estos productos, porque no están capacitados para triturarlos, como tampoco abandonarlos en lotes baldíos ya que al terminar su periodo de vida son sumamente secos y proclives a generar incendios.
En cuanto su utilidad en el hogar, los árboles naturales son más recomendables que los artificiales, debido a que los segundos son más inflamables en un corto circuito que los primeros, debido a su madera aún fresca.
“Quien quiera acudir para acá los recibimos con mucho gusto, estamos para servirles de seis de la mañana a cuatro de la tarde”, finalizó el encargado.











