Hasta el último corte que realizó la Secretaría de Protección Civil en Chiapas, la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2022 ha dejado afectaciones en puentes vehiculares, tramos carreteros, caminos rurales, vías urbanas, vialidades federales y cientos de viviendas con encharcamientos.
Fue el 4 de septiembre que la dependencia estatal comunicó que en Mapastepec se desbordó un río sobre el ejido José María Pino Suárez, situación que trajo como consecuencia que 30 viviendas resultaran con encharcamientos.
Aunque no se reportaron personas lesionadas, dos días después se informó que en Amatán, en el ejido Francisco I. Madero, una vivienda registró afectaciones en su estructura debido a la remoción de masa. La familia fue enviada a un refugio solidario.
En Pichucalco, en la colonia El Mirador, estos fenómenos pertubadores provocaron el colapso de una casa; 12 más también quedaron encharcadas en el ejido Nueva Reforma (Benemérito de las Américas), pero ninguna persona resultó lesionada.
El 11 de septiembre, por ejemplo, 100 hogares quedaron encharcados en Pijijiapan debido a que desbordó un dren pluvial que venía del río San Isidro. El día 12 de este mes se reportó otro hogar afectado en Chilón.
Las precipitaciones también dejaron daños en 14 casas en Tuzantán, sobre el ejido Francisco Sarabia en la segunda Sección. Hace siete días la Secretaría de Protección Civil compartió que en Chilón fueron 106 viviendas que registraron de 20 centímetros hasta 1.75 metros de tirantes de agua.
Recientemente, en Huitiupán también dos hogares quedaron con encharcamientos derivado del desbordamiento de un arroyo. En Palenque se sumaron otros nueve hogares con desperfectos en diversas colonias.
Lo último en relación a los daños contabilizados se dio en Juárez; en esta zona se reportaron 27 viviendas con encharcamientos; además, en Acapetahua, otras 15 se encontraban en la misma condición y 11 patios estaban inundados.
Amatán, Unión Juárez, Arriaga, Sunuapa, Huixtán, San Fernado, Chicoasén, El Bosque, Ocozocoautla, Chapultenango, Amatenango de la Frontera, Aldama, Sitalá, Mazapa de Madero y Motozintla, son algunos de los municipios que han presentado deslaves o material pétreo sobre las vías de comunicación.












