Vivir en Constitución

"Noventa anos después de haber sido promulgada, y en un contexto político, social y económico distinto, nuestra Constitución requiere ser revisada. Muchas voces lo demandan, pero para ponerla al día se necesita un proceso de reflexión incluyente, con una abierta participación nacional y no la intención de adecuarla al interés sexenal de un solo grupo gobernante.

El texto original de 1917, centenares de veces reformado, ha seguido siendo una proclama de derechos válidos a la que se adicionan postulados, sin concreción en la realidad, por muy loables que éstos sean, como es el caso de los derechos sociales.

Poco obtendríamos si cambiamos el discurso, pero no lo convertimos en deber y tarea para que los principios nos permitan ""vivir en Constitución"", como decían los juristas de la transición espanola, es decir, vivir en un verdadero estado de derecho.

Acabamos de pasar por un riesgoso trance electoral que advierte la urgencia de consolidar la gobernabilidad y fortalecer el sistema democrático. Día a día crece el reclamo de una tercera generación de reformas electorales; éstas no tendrían que entrar al texto constitucional, pero sí reforzarse desde el mismo la vocación democrática del país.

La búsqueda de consensos y una participación ciudadana más amplia, como promociones constitucionales, pueden resultar útiles ante el abrumador inventario de los viejos y nuevos temas, desde el cuidado de la naturaleza y la vigencia de los derechos humanos, hasta la generación de energía, la tributación, la transparencia, las relaciones de trabajo, la educación, la seguridad y nuestro papel en el complejo mundo globalizado que premia la flexibilidad, en todo debe haber una línea conductora: la Constitución como compás de navegación para ayudarnos a borrar la insolente disparidad social que sigue como saldo pendiente desde su promulgación.

El presidente Felipe Calderón Hinojosa convocó ayer a los Poderes de la Unión a ""armonizar la pluralidad democrática con la gobernabilidad democrática"" mediante un examen a fondo de la Carta Magna. La acción presidencial ocurre en un momento en que los bonos de Calderón se miden en los primeros sondeos de opinión pública sobre su gestión.

El ejercicio periódico de hacerlo será parte de la oferta informativa de El Universal, en alianza con la conocida firma Ipsos-Bimsa. En la de hoy se registra que el Presidente es aprobado por 58% de los encuestados, significativamente más electores de los que en julio del ano pasado votaron por él.

Foto fija de la volatilidad del electorado mexicano, las encuestas son herramientas útiles, una de tantas para entender los momentos por los que transita una sociedad. Las constituciones, por el contrario, deben apartarse de lo efímero y decantarse por lo sustantivo. Hay opiniones del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM en cuanto a qué técnicas usar y desde qué atalaya mirar posibles cambios constitucionales. La foto en movimiento de nuestra realidad nacional debe decidirse con técnica jurídica. Se puede. En un buen verso se capta la complejidad del amor; en una serie de artículos correctos deberían poder reflejarse los anhelos nacionales. (El Universal)

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