Debido a que en los últimos años la cobertura forestal del volcán Tacaná fue golpeada por los incendios, las plagas y la caza furtiva, el director de esta reserva, Francisco Javier Jiménez González, adelantó que el sitio será restaurado de forma activa con la producción de plantas y también con el cuidado de zonas que se están regenerando de forma natural.
El proyecto constará de tres etapas. En la primera se sembraron cuatro mil plantas de pino ayacahuite (típico de la región) en una superficie que fue siniestrada en el 2018 y en la que resultaron afectadas 70 hectáreas.
Para la segunda, el Tacaná, una montaña que está por arriba de los cuatro mil metros sobre el nivel del mar, fue beneficiado con seis mil 300 plantas. Fueron 17 personas las que se encargaron de hacer la restauración y la siembra de los ejemplares.
De acuerdo con el director de la reserva que depende de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en las zonas de cuenca media del cráter se habían registrado actividades de agricultura de subsistencia, sin embargo, los incentivos que ha dado la dependencia ayudaron a que estas prácticas se cambiaran a proyectos vinculados con la cafeticultura, la producción de rosas y miel de forma sustentable.
Se espera que en las próximas semanas se tengan disponibles dos mil 500 nuevas plantas que se llevarán a la cuenca media del volcán, entre el bosque de niebla y de pino, para preservar las zonas que fueron impactadas por el uso del fuego.
Vacunas
Adicional a estas actividades, la Conanp también trabaja en la restauración con el uso de vacunas, es decir, a las plantas les colocan pastillas para que liberen feromonas, mismas que sirven como un escudo para que los insectos no entren en las cortezas de los árboles. Este estrategia se ha usado en el Estado de México, en Michoacán y Oaxaca, con resultados favorables.
“Si logramos proteger el bosque y restaurarlo con más producción y sembrar, muy pronto estaríamos recuperando los escenarios de pinos que teníamos en el volcán”, complementó el director.
Para la Conanp todas las actividades que están realizando tendrán sus resultados más notorios en los próximos 12 años, sin embargo, desde que se siembran las plantas de ayacahuite están cumpliendo su función dentro del ecosistema.












