Aunque se generó especulación por la actividad sísmica que se presentó en los últimos días en la zona Norte de Chiapas (de hecho en las últimas horas se confirmó otro temblor en Pichucalco) y que estos eventos se vincularon de forma errónea a una actividad volcánica, Silvia Ramos Hernández, directora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), aclaró que desde 1985 en la entidad no se tiene ningún registro de algún evento asociado a los volcanes Chichonal o Tacaná que impliquen un riesgo para la población que vive cerca.
Entrevistada sobre el tema, explicó que en 1982 se presentó el suceso más importante (y fue hasta catastrófico) de todos los volcanes no sólo de Chiapas, también de México. En aquel momento hizo erupción el Chichonal y en la entidad las consecuencias fueron mortales.
Tacaná
Abundó que en 1985, en el Tacaná se generó una alerta debido a que se registraron eventos sísmicos al interior del cráter; al realizarse los estudios pertinentes, se confirmó que no fue una reactivación del cráter, más bien se produjo una fumarola que desprendió una cantidad importante de ceniza y vapor de agua, sin que implicara una evacuación de la población.
“Fuera de esos dos eventos, el primero que fue una erupción muy grande y esa actividad del 85, no hemos tenido -por fortuna- una reactivación en ninguno de estos dos volcanes”, enfatizó la investigadora.
No obstante, Ramos Hernández aclaró que tanto el Chichonal como el Tacaná están considerados dentro de los 10 volcanes activos de México, muestra de ello es que presentan sismos a lo largo del año, pero nada que supere un umbral de alerta.
Lo que se observa en estos espacios -que pudiera implicar alguna alarma para la comunicad científica y para la población- es el comportamiento de los temblores en el cuerpo del cráter, el cambio en la composición geoquímica de las aguas termales y algunas modificaciones en la estructura propia del volcán.
La directora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) comentó que en el Chichón se cuenta con una instrumentación básica de monitoreo, que incluye los sensores que indican la actividad y el equipo analiza, al ir al campo, el comportamiento de estos espacios. En sitio también se analiza el PH del lugar, la acidez, la temperatura y el estado de la laguna.
Finalmente, insistió que en los sismos que se han registrado en la parte Norte de Chiapas no representan algún riesgo para la actividad volcánica; de hecho, dijo, los temblores en la zona sorprenden porque no se presentan con tanta frecuencia, sin embargo, el estado sí es altamente sísmico y, aunque los temblores se concentran en la zona Costa, también pueden ocurrir en otra región.











