La renovación que se hará el próximo 14 de marzo de la Sección 07 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) será inédita, debido a que ahora el magisterio tendrá la oportunidad —de forma libre e informada— de emitir su voto en una urna, tratándose de un suceso del que no se tenía registro en la vida sindical, dijo Gilberto Zavala Medina, candidato a la Secretaría General en la Planilla Marrón.
En las últimas cinco décadas, explicó que la sucesión sindical se daba en un congreso estatal a través de delegados, pero se fue convirtiendo en un proceso muy complejo y hasta convulso. “Hemos venido dialogando con las maestras y los maestros, de que es importante participar y es mejor si lo hacemos a plena conciencia”.
Ahora, añadió Zavala Medina, por fin el magisterio tendrá la oportunidad de elegir de entre cinco planillas la opción que más le interese. Lo que representa el lado marrón —aseguró— es una propuesta central que está basada en la reconstrucción de la unidad.
“Tiene que ver con esa armonía que debe prevalecer en el ejercicio educativo”, debido a que en los últimos años el gremio se ha visto roto por la promoción de algunas dirigencias que se dedicaron a perseguir, intimidar o desplazar a los maestros y profesoras de sus espacios laborales.
“No podemos seguir en este ejercicio en el que la política va más allá de la racionalidad, tiene que ser con convicción, con la participación, en el consenso, en el dialogo, en la armonía”, a fin de mejorar, en conjunto, con los padres y madres de familia en un aspecto fundamental: sacar a Chiapas de los últimos lugares en temas de conocimiento y aprendizaje.
Zavala Medina, candidato de la Planilla Marrón, explicó que debe existir un acompañamiento con la base agremiada, pero también es importante atender de forma detallada a los diferentes niveles educativos, desde los procesos que maneja la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (Usicamm), hasta las necesidades que enfrentan los jubilados y pensionados.
En la parte administrativa y de asistencia a la educación, añadió que también es un sector que se tiene que voltear a ver con exigencias, como la promoción o el crecimiento laboral, debido a que hay personal que tiene maestrías y doctorados y no está en las funciones más adecuadas.
Puntualizó que con el voto en las urnas, ahora el magisterio —a través de su voto— puede convertir el relevo sindical en un día de fiesta cívica, puesto que eso representará un paso importante para volver a confiar en un paso importante, en el que su decisión defina qué dirigencia quieren.












