Al menos 300 pesadores que habían salido de sus lugares de origen para ponerse a salvo ante las intensas lluvias que se habían registrado hace dos días, este sábado comenzaron a volver a sus propias casas.
Familiares de los propios auto damnificados expresaron que fue el jueves pasado cuando las fuertes lluvias provocaron que el agua entrara hasta sus patios y corredores, lo que hizo necesario acudir a albergues.
Los pescadores encabezados por Santiago Ortiz Mendoza afirmaron que fueron de todas las pesquerías, entre ellas La Gloria, Punta Flor, La Línea, El Arenal y El Pleito, quienes tomaron la decisión de ir a los albergues para evitar riesgos.
Señalaron que las lluvias en las últimas horas disminuyeron y esto les ha permitido retornar a sus hogares y así continuar con sus labores.
Consideraron que el mayor riesgo ha comenzado a pasar, aunque todavía falta una parte de octubre, considerado uno de los meses más desafiantes en materia de lluvias.
Indicaron, para concluir, que a pesar de que en esta ocasión no hubo pérdidas humanas ni materiales, ellos están siempre alertas porque saben que en esta región hay peligros por el mal tiempo.












