Recaudación fiscal cada vez es más estricta

La decisión del Gobierno Federal de no crear nuevos impuestos para no afectar más la economía de los empresarios, está repercutiendo ya en la política de recaudación fiscal desde este 2021, en estrictas medidas que seguramente van a incrementar para el 2022.

El contador público, René Cruz Montalvo, comentó que si bien los impuestos se van a conservar tal cual, la fiscalización y el cuidado que va tener el Servicio de Administración Tributaria (SAT) sobre los contribuyentes es mucho más estricta y rigurosa.

A modo de ejemplo, indicó, que un contribuyente (persona moral) que no presentaba una declaración, el SAT podría tardar antes hasta 60 o 90 días en enviarle una notificación o incluso un requerimiento de las obligaciones omitidas.

Hoy día, cuando el vencimiento es entre el día 17 y el 20 del mes posterior al que corresponde el impuesto, los requerimientos y las invitaciones están llegando incluso dentro del mismo mes, es decir, que no pasa una semana para recibir una notificación del SAT.

En ese tenor, mencionó que las multas están a la orden del día. Antes tardaban de 30 a 45 días para notificar una multa por una omisión de impuestos, que el contribuyente hubiera podido cometer.

Actualmente, después de que se ha notificado el requerimiento, no pasan ni 72 horas para que tengan también una notificación de la multa.

El director del Corporativo Asesores de Empresariales dijo que esto quiere decir que la autoridad trae un sistema de vigilancia constante sobre todos los contribuyentes.

Señaló que esto impacta de manera general a todos los contribuyentes, personas físicas y morales, pero las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) se ven más afectadas porque son las que casi siempre tienen problemas de control interno o no están bien asesoradas por profesionales, o no cuentan con un contador que les permita estar al cuidado y bajo la vigilancia de sus contribuciones y sus impuestos.

La principal afectación que van a tener en el caso de que omitan un impuesto o de que les llegue un requerimiento, son las multas, que obviamente van afectar su flujo de efectivo y desde luego, en buena medida, su patrimonio.

El especialista comentó que aun con toda la fiscalización y todo el dinero que les han invertido a los sistemas de control del SAT, no funcionan de manera óptima, hay muchos problemas con los controles internos que manejan y muchas veces se generan requerimientos y multas por contribuciones y declaraciones que ya han sido pagados y presentados en tiempo y forma.

Parte del objetivo de la fiscalización que se está ejerciendo es generar nuevos contribuyentes. Uno de los ataques frontales que tiene el SAT en su política interna es contra los comercios informales, porque manejan varios cientos de millones de pesos, que por supuesto quiere.

Si bien la informalidad los exime de la fiscalización, caminan “en el filo de la navaja”, porque al manejar efectivo no hay que olvidar que este año la miscelánea fiscal en la regla 3513 establece que los bancos van a estar informando desde los depósitos en efectivo de los cuentahabientes, y eso es parte de la fiscalización.