Cada escuela debe seguir un protocolo sanitario

En todos los distritos sanitarios, por instrucciones de la Secretaría de Salud, se llevó a cabo las capacitaciones correspondientes al sector educativo para el retorno seguro a clases presenciales, en todos los niveles educativos, desde preescolar, guarderías, primarias, secundarias, preparatorias, universidades, tanto públicas como privadas.

Lo anterior, lo dio a conocer Jesús Torres López, responsable de Salud Escolar del Distrito Sanitario I. La finalidad es proporcionar las herramientas informativas al Comité Participativo de Salud Escolar, a los directores, docentes, administrativos, personal de intendencia, de cada escuela, para que se adapten a la nueva normalidad.

Todas las escuelas, para poder recibir a los estudiantes, deben elaborar un protocolo de seguridad sanitaria, donde contemplen cómo van a recibir a los alumnos, las condiciones en el acceso al plantel, en las aulas, en los espacios de uso común, sanitarios, cafetería, así como garantizar agua y jabón para el lavado de manos.

Es importante que se garantice la sana distancia, tanto en los accesos de los planteles como en las aulas, de acuerdo con las sillas. Que los filtros sanitarios tengan gel antibacterial, termómetro y un pequeño cuestionario para saber si alguien tiene síntomas sospechosos.

Hizo un exhorto a los padres y madres de familia para que cada niño o niña porte su cubrebocas y que le digan que no se lo quite por nada; también que porten gel antibacterial, que cuiden no tocarse nariz, boca y ojos, sin lavarse o desinfectarse las manos antes.

Para lograr un regreso a clases presenciales seguro, se debe trabajar de forma conjunta entre docentes, directores, y principalmente con los padres de familia, con la protección desde casa. Los contagios tienen mucho que ver con la convivencia de las personas, en este caso de los niños y adolescentes.

Mencionó que para los recreos o recesos en las escuelas, una estrategia implementada es que las escuelas los hagan de forma escalonada, es decir, que los grupos salgan en horas distintas para evitar la aglomeración en las cafeterías y áreas de uso común.

Para el consumo de alimentos se recomienda también hacerlo dentro de las aulas, siempre que estén bien ventiladas, cada quien en su silla o pupitre, a una distancia de metro y medio, esto para que los maestros puedan supervisar que no compartan nada.