De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), 55.87 por ciento del territorio nacional es zona libre y el 44.13 por ciento restante se encuentra bajo el estatus de zona bajo control de la rabia paralítica bovina, una enfermedad que se distribuye desde el sur de Sonora hasta Chiapas, por la costa del golfo de México (en el sur) y de Tamaulipas, hasta la península de Yucatán.

Durante el año pasado, en zonas estratégicas del país, médicos veterinarios certificados aplicaron un millón 843 mil 298 dosis de vacuna antirrábica, 0.23 por ciento más que en el 2020. El objetivo es mantener y mejorar el estatus sanitario de las regiones ganaderas de México y así asegurar el abasto de alimentos sanos.

La dependencia dio a conocer que también se llevaron a cabo 2 mil 491 operativos de captura para el control del murciélago hematófago, a fin de disminuir las agresiones a los rumiantes, 13.28 por ciento más que en el año inmediato anterior; esto a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

El 44.13 por ciento del territorio está bajo el estatus de zona bajo control, ya que existe prevalencia por la presencia de murciélagos hematófagos (Desmodus rotundus) que transmiten la enfermedad al ganado.

Derivado de la presencia de esta especie, la mayoría de los casos de rabia paralítica se presentan en la Sierra Madre Oriental, en zonas de Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y el norte de Veracruz; seguido del Istmo de Tehuantepec, Tabasco, Chiapas, sur de Veracruz y la región oriental de Oaxaca.

En la península de Yucatán y la Sierra Madre del Sur, la cual comprende regiones de Guerrero, Morelos, sur del Estado de México, Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit, existe prevalencia intermedia.

El Senasica opera en 26 entidades la Campaña Nacional para la Prevención y Control de la Rabia en Bovinos y Especies Ganaderas, con la que promueve la vacunación antirrábica y a su vez realiza una vigilancia epidemiológica.

Los técnicos realizan pruebas de diagnóstico además de ofrecer cursos de capacitación a técnicos y productores. El año pasado, el personal oficial atendió 509 notificaciones de sospecha de rabia paralítica, de las cuales 308 animales resultaron positivos: 280 fueron bovinos, 12 equinos, un caprino, cinco ovinos, nueve murciélagos hematófagos y un murciélago insectívoro.

El Senasica refirió que las pruebas de diagnóstico se realizan en los laboratorios oficiales de salud animal y en laboratorios autorizados, lo que permite dar un seguimiento oportuno a los focos rábicos hasta su cierre.

En el rubro de capacitación y difusión, los especialistas del organismo de agricultura realizaron 791 eventos presenciales, dirigidos a productores y médicos veterinarios de los estados donde la enfermedad es endémica.