Las personas que deben estar expuestas a la radiación solar por su trabajo o alguna otra actividad, es recomendable que no consuman alcohol, bebidas azucaradas y tampoco bebidas con cafeína, ya que no proporcionan una correcta hidratación al organismo; lo ideal es consumir agua embotellada, hervida o purificada.

Isabel Ricoy Nango, encargada del Observatorio Estatal de Lesiones del Centro de Atención de Urgencias y Desastres, indicó sobre las aguas frescas que si bien son nutrientes se deben tomar con muy poca azúcar, además tener la certeza que la preparación fue correcta, desde el estado de la fruta y el origen del agua y el recipiente en el que se almacena.

En el caso de las bebidas alcohólicas y azucaradas, dijo que no hidratan correctamente al cuerpo, incluso por su contenido provocan que el organismo se inflame, se retienen líquidos y esto no es bueno para la salud, ya que se necesita que el cuerpo esté limpiándose o rehidratándose de manera continua.

Otra alternativa para la hidratación refirió que son las bebidas que contienen electrolitos, independientemente de la marca y la presentación, sólo que estén avalados por la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Se pueden consumir de manera frecuente, en actividad física o en horario laboral.

Para protegerse del sol se pueden usar medidas físicas como llevar manga larga, un sombrero de ala ancha o gorras, sombrillas y protector solar, este último aplicarlo por lo menos cada cuatro horas, sumado a la hidratación constante con agua potable.

Indicó que en temporada de altas temperaturas se debe estar atento a los alimentos que se consumen, ya que están expuestos a un proceso de descomposición más acelerado si no se guardan de forma correcta. Es un riesgo porque la descomposición se acompaña del desarrollo de bacterias, que contaminan y son un riesgo para la salud.

Se debe tener cuidado sobre todo con los mariscos, ya que al ser temporada su consumo incrementa de forma considerable. Muchas personas los consumen incluso crudos o semicocidos; en ese caso se debe tener la certeza que estuvieron bien refrigerados y lavados, porque de lo contrario se exponen a una intoxicación o una gastroenteritis.

“Es importante cuidar mucho el consumo de mariscos, si es en un restaurante procurar acudir a lugares bien establecidos, seguros, no en la vía pública; si es en casa refrigerarlos bien, limpiarlos de forma correcta, ver que los demás ingredientes también estén en buen estado”, añadió la especialista.