zAcuerdo migratorio?

"Decir del secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, se encuentra ya muy avanzado un acuerdo migratorio con Estados Unidos, que incluiría la regularización de los mexicanos indocumentados que ya viven en ese país, frontera común más segura y 400 mil contratos temporales que garanticen una migración confiable.

La revelación la hizo durante el programa ""Código 2006"", una producción de El Universal TV y Proyecto 40, donde también habló de la próxima reunión binacional entre los presidentes Vicente Fox y George Bush, el 31 de marzo en Cancún.

De alcanzar efectivamente dicho acuerdo, se habrá logrado algo que buscaron por décadas los gobiernos mexicanos y aun la administración del presidente Fox, que muchas veces no encontró eco a su demanda de justicia para los trabajadores mexicanos en la Unión Americana.

Sorprende, asimismo, el anuncio, toda vez que esta misma semana el mandatario estadounidense reiteró ante sus ciudadanos que si bien él es partidario de un acuerdo migratorio que ayude a regular los cruces fronterizos, no lo es, en cambio, de decretar una amnistía generalizada. Será importante, por lo tanto, que la Cancillería detalle qué tan avanzadas se encuentran las negociaciones y cuáles serían sus alcances, así como cuál será la agenda al respecto en el esperado encuentro de fin de mes entre mandatarios.

Será bienvenido todo lo que se haga en favor de regular y ordenar los cruces fronterizos de trabajadores, de tal forma que se cumpla con la principal demanda de los mexicanos en la materia, que es la de proporcionar, por todos los medios gubernamentales posibles, seguridad y respeto a las vidas y derechos humanos de los migrantes, que por anos han aportado su valiosa contribución a la pujante economía de Estados Unidos.

Una vez que en EU se convenzan de la urgencia de ayudar a los trabajadores migratorios, allá, a su vez, podrán contar con una frontera libre de acechanzas terroristas y de una efectiva regulación de la mano de obra que trabaja dentro de su territorio.

Por eso cualquier acuerdo que se negocie no puede ser menor o tímido, sino ambicioso en sus puntos, de tal manera que sirva para resolver de fondo un problema que actualmente cuesta muchas vidas humanas. No queremos ver más cadáveres de compatriotas en el desierto, o ahogados a la mitad del río, sino prósperos trabajadores que aporten su esfuerzo al crecimiento de la economía estadounidense y, al mismo tiempo, beneneficien a sus familias en nuestro territorio.

Ya se ha perdido mucho tiempo en la materia y, por lo mismo, resulta esperanzador el anuncio de negociaciones que adelanta el canciller Derbez. Ojalá dicho acuerdo sea sólido y no se caiga o interrumpa, porque sería tanto como un nuevo descalabro a la esperanza de los mexicanos.

Aun cuando se sabe que en Washington hay, dentro de las cámaras del Congreso de aquel país, fuertes opositores a cualquier acuerdo migratorio con México, es un hecho que ya no se puede actuar con dogmatismo, sino con un alto sentido de responsabilidad, porque lo que está en juego son vidas humanas.

También los estadounidenses han de poner en la mesa, sin autoenganos, lo que vale la mano de obra mexicana en el producto interno de los estados donde los mexicanos se han incorporado, de una u otra manera, a su actividad económica.

Vale, pues, acabar de negociar un acuerdo justo, del que todos los mexicanos sepamos su contenido, y que salve tantas vidas como se pueda. Son tiempos de responder ya con acciones y no con más discursos y vueltas que no llevan a ninguna parte. (El Universal).

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