zCuál crisis?| dice el narco

Por esta crisis económica, la peor en los últimos 80 anos, las empresas han despedido a cientos de miles de trabajadores. El narcotráfico, en cambio, sigue contratando. La ecuación es sencilla y da como resultado el avance de la economía criminal en una sociedad mexicana ya desde antes orillada a la ilegalidad en forma de migración y comercio ambulante, opciones que hoy también se cierran. Guanajuato y Michoacán representan los dos extremos de esa realidad.

General Motors, empresa que se declaró en bancarrota, tiene en Silao, Guanajuato, 3 mil 807 trabajadores. Todavía en junio del ano pasado la automotriz planeaba contratar 250 empleados. Unos meses después se anunció un paro técnico, por la crisis mundial, que lleva ya nueve semanas y que ha dejado a esas personas sin ingreso. A su vez, en León, la industria del calzado se detiene por la competencia de productos chinos y un desabasto de agua que le impide el curtido de pieles. Las grandes apuestas de desarrollo de Guanajuato están truncadas.

lA lo largo de los mil 656 kilómetros cuadrados que abarca este municipio mandan los narcotraficantes. Su poder económico y corruptor toca todo?. Así iniciaba un reportaje sobre Apatzingán publicado en este diario el 18 de julio de 2006. Crisis económica mundial, toneladas de precursores químicos incautados, 100 laboratorios desmantelados, un alcalde detenido y cientos de muertos después, esta calurosa población michoacana parece la misma que hace tres anos.

zCómo sobrevive la industria criminal de Apatzingán los embates externos? Es el mayor productor de cristal, una metanfetamina con demanda global al alza. Los jornaleros eligen entre sembrar papaya por mil pesos a la semana o ganar el triple cocinando el oro blanco para el cártel de La Familia.

La industria formal languidece mientras la criminal sigue contratando. Habría que pensar si tiene sentido buscar revertir esa tendencia con estrategias que impliquen más que sólo las fuerzas del orden público. (El Universal))