ZEE, respaldadas por bancos mundiales

ZEE, respaldadas por bancos mundiales

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, afirmó que la finalidad de la creación de las Zonas Económicas Especiales en el sur del país es elevar la productividad y superar la pobreza, generar mayores inversiones, empleo, crecimiento y prosperidad.

Dijo que ese es el origen fundamental de las reformas estructurales en materia económica, pero no solamente en las regiones que son muy competitivas, sino que “se trata de democratizar la productividad, es decir, hacer que la productividad sea una realidad para toda la población y para todas la regiones del país”.

En ese sentido, reconoció que desde la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) de América del Norte, los estados del Norte del país tuvieron un crecimiento del Producto Interno Bruto por habitante del 47 por ciento en términos reales, mientras que en el Sur, principalmente en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, permaneció sin cambio alguno.

Explicó que en los estudios realizados en la materia, se contó con la colaboración del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Universidad de Harvard, buscando impulsar el potencial productivo de la región, para lo cual existe la confianza del capital privado, de los empresarios y de los emprendedores.

Por su parte, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de México, Gerardo Gutiérrez Candiani, mostró su confianza en el proyecto de las Zonas Económicas Especiales y anunció que se promoverán inversiones históricas en las regiones donde se establezcan.

Dijo que se trata de generar crecimiento y aprovechar las potencialidades productivas del sur del país y pidió a los integrantes del Congreso de la Unión, darle prioridad a la aprobación de la ley.

El director para México y Colombia del Banco Mundial, Gerardo Corrochano,respaldó la estrategia instrumentada por el Gobierno mexicano y es que el desarrollo del Sur-Sureste del país es uno de los desafíos más importantes que enfrenta Mexico, el cual a su vez tiene una estrecha relación con los objetivos principales de nuestra institución.

Dijo que en el caso de los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, que tienen los niveles más altos de pobreza en el país, el instrumento clave para su combate es el crecimiento centrado en la generación de empleos y en la integración económica.

Aunque aclaró que las Zonas Económicas Especiales no son una panacea por sí solas, cuando son exitosas pueden convertirse en un importante motor para el crecimiento regional y para la generación de empleo, siempre y cuando su implementación tome en cuenta dos principios clave como el importante rol que el sector privado y los inversionistas juegan para poder lograr el éxito de dichas áreas, y una visión integral de la zona que permita conectarla con la región y no dejar que se convierta en un enclave.

En ese sentido, planteó introducir procesos administrativos rápidos y transparentes para los inversionistas, incentivos fiscales y de valor agregado como logística, tecnología, conectividad, mercadeo y tratamiento de residuos, así como infraestructura y capacitación de trabajadores.

Apuntó que las Zonas Económicas Especiales son proyectos de mediano a largo plazo que pueden servir como laboratorios para experimentar con reformas profundas y programas innovadores, pero también tomarse riesgos y en el caso de México se sientan las bases para maximizar las posibilidades de que la iniciativa tenga éxito.