Zona Altos y franja Costera, propensas a sufrir deslizamientos

Zona Altos y franja Costera, propensas a sufrir deslizamientos

La geología chiapaneca es diversa, esto propicia variedad de climas, ecosistemas y fenómenos meteorológicos; de ahí que el atlas de riesgo elaborado por el Servicio Geológico Mexicano en colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública distinga distintas propensiones a desastres: en los Altos y la franja costera el riesgo es de deslizamientos por erosión.

Esto se ve agravado por la onda de calor intensa y las fuertes lluvias pronosticadas recientemente por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La erosión y el deslizamiento de laderas son dos fenómenos que aunque están vinculados no deben confundirse, tal com pasa con la sismicidad y la actividad volcánica. Tanto la erosión como el deslizamiento pueden ocurrir en zonas costeras como en la serranía.

El detonante de ambas es el cambio de uso de suelos. La pérdida de terreno forestal ocasiona que la tierra no retenga humedad y el suelo se desgaste, una ves que el suelo es árido es fácil que ocurra un derrumbe.

Zonas de Chiapas que sufren erosión

Las áreas con mayor peligro por erosión son la franja costera y otras regiones de similar ecosistema que se encuentran en el estado; también se encuentran la Sierra Madre del Sur y las Sierras del Norte. La primera abarca desde Tonalá hasta Motozintla, mientras que la segunda comprende desde el el municipio de Chapultenango hasta Yajalón.

Erosión en la Sierra Madre del Sur

Hay tres áreas en las cuales la erosión es mayor: la Frailesca, el Centro y la Sierra. La Frailesca comprende los municipios de Villaflores, Villacorzo, Ángel Albino Corzo, La Concordia; la Región Centro incluye Cintalapa, Jiquipilas, Arriaga y Ocozocoautla de Espinoza; mientras que la Sierra abarca Siltepec, La Grandeza y Motozintla.

Erosión en la línea de costa

Las playas están expuestas a oleaje de alta y baja energía según sea la época del año y la región. Generalmente son de baja energía la mayor parte del año, sin embargo, por ubicarse en el Golfo de Tehuantepec, una zona donde se generan ciclones tropicales de junio a octubre, se presentan tormentas en periodos cortos que van de una dos semanas y este oleaje provoca mayor erosión, misma que se extiende playa adentro.

Erosión por oleaje

El peligro de este tipo de erosión se encuentra en la sección entre Puerto Madero y Emiliano Zapata, ahí el peligro es de alto a muy alto. En el resto de la costa de Chiapas también hay peligro de erosión por oleaje, pero ahí se considera bajo a moderado porque

el factor que detona el fenómeno son los ciclones tropicales y la recuperación es de un periodo de meses.

Sin embargo, en Puerto Madero la erosión es severa, tanto que ha afectado terrenos en propiedad privada; el problema no queda ahí porque el proceso de erosión puede extenderse hacia el norte.

Esto es provocado principalmente por la construcción de espigones para acceso al puerto y también por la construcción de rompeolas desde el espigón norte hasta el área donde se ubica el cementerio.

Otras zonas de peligro

La playa de Zacapulco está expuesta a peligro alto porque se ubica en una barrera que cerró una de las bocas del área de La Encrucijada y podría abrirse nuevamente con oleaje extraordinario.

Zonas en el estado propensas a deslizamientos

El peligro por la inestabilidad de laderas es alto en los límites entre la Sierra Madre del Sur y la Depresión Central, con peligros por caída de bloques, deslizamientos y flujos de lodo; ahí son vulnerables los municipios de Villaflores Villa Corzo, Comitán de Domínguez, La Concordia, Socoltenango, Tzimol, La Trinitaria, Chicomuselo, Motozintla y Frontera Comalapa.

Hacia el norte también se ven afectados los municipios de San Fernando, Berriozabal, Osumacinta, Ixtapa, Chiapa de Corzo y Tuxtla Gutiérrez porque se encuentran dentro de un corredor de fallas geológicas de los sistemas San Fernando, Malpaso – Muñiz y Chicoasén – Malpaso.

La deforestación, los cambios de uso de suelo, las pendientes mayores a 40 grados y los periodos de lluvias intensas han favorecido el desarrollo de deslizamientos, caídas de bloques, derrumbes y flujos de lodo en los últimos 50 años.

Causas de deslizamientos

El suelo se torna inestable cuando se debilita o pierde su equilibrio porque existe transporte de material por efecto de la gravedad o factores externos como la erosión, lluvias excesivas o o temblores intensos.

Por deforestación

Siendo la deforestación uno de los factores externos que más escinde en los derrumbes, la zona del estado con mayor pérdida de terreno forestal es por consiguiente la que es´ta más propensa a sufrir derrumbes, esta zona es según informó Francisco Fernando Coutiño Coutiño, gerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la zona de Los Altos.

Esta región posee además características de suelo que la vuelven más propensa: está conformada en su mayoría por rocas sedimentarias de diferentes edades que se encuentran intercaladas con rocas que erosionado con mayor facilidad propiciando deslizamientos.

Por precipitación atmosférica

Las lluvias intensas son otro factor que interviene directamente en los derrumbes y en los próximos días se espera en el Pacífico Sur cielo medio nublado a nublado durante el día, con un 80 por ciento de probabilidad de lluvias muy fuertes en todo el estado, las cuales pueden devenir en tormentas eléctricas.

Recomendaciones

La principal recomendación para todo el estado de Chiapas es llevar a cabo programas de reforestación, evitar la quema de bosques para fines agrícolas y promover la regulación de los cambios de uso de suelo, principalmente en aquellas zonas en las que se ha alterado la vegetación natural y que tienen laderas potencialmente inestables. Promover la reforestación entre parcelas y campos de cultivo para mitigar la erosión de los suelos, sobre todo al sur del estado.

Vigilar los sedimentos del Río Suchiate, ya que ésta es la que mantiene la estabilidad de una parte importante de la costa de Chiapas, a través del abastecimiento de sedimentos. Promover obras de gaviones en lugares donde el arrastre de material perjudique vías de comunicación o asentamientos humanos, sobre todo en los municipios de la zona costera.

Promover obras de anclaje, mallado y zarpeado en taludes y cambios fuertes de pendiente en las regiones de la Sierra Madre del Sur y la Planicie Costera del Pacífico. Promover estudios geotécnicos antes de construir vías de comunicación primaria, para considerar el relieve, fallas, fracturas, intemperismo, erosión, deforestación, sismicidad y fenómenos hidrometeorológicos históricos como variables de importancia.

Promover programas para evitar la deforestación, sobrepastoreo, construcción de viviendas y obras civiles en laderas inclinadas donde el material pétreo es arcilloso, con riesgo de deslizamiento o caída de bloques.

Promover programas para evitar que el agua de los drenajes domésticos se infiltre en el terreno, fugas de agua y drenajes de agua pluvial. Promover programas para revisar constantemente las construcciones para identificar evidencias de deslizamiento como son la presencia de grietas, rompimiento de los muros y pisos, inclinación de árboles y de obras y servicios.

Fragmentar bloques de gran tamaño que perjudiquen asentamientos humanos y colocarlos en terrenos de menor pendiente con el fin de evitar que la acción del agua los arrastre, principalmente en la región Sierra Madre del Sur.