Zona arqueológica, un basurero

Con basura tirada a sus alrededores y en completo abandono es como luce actualmente la zona arqueológica Junchavín, ubicada en la cima de un cerro en los límites de la zona urbana de Comitán.

Pese al letrero que persiste en la puerta de acceso a este sitio arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que indica “que toda persona que se encuentre en el interior de la zona arqueológica será consignada a las autoridades”, nadie se encuentra en lugar para vigilarlo.

Del maya tojolabal Jun (uno), Chavin (guardián) e Ine (lugar), el  “Guardián número uno” o bien “Primer guardián”, forma parte de las largas listas  de  los  sitios  a los que hay que visitar como parte de un viaje impresionante para los turistas nacionales e internacionales, lo cual es una vil mentira.

Algunos pobladores del ejido Quija, donde se encuentra asentada la ocupación que podría datar del período preclásico tardío (600-100 a.C.) al posclásico temprano (900-1250 d.C.), aseguraron que una organización colocó una manta alusiva a su propiedad pero fue retirada de inmediato.

Hasta la fecha son pocas las personas que conocen esta zona arqueológica de Junchavín, incluso el INAH, que lejos de preservar esta riqueza la ha dejado a su suerte. Desde que un periodista japonés, de quien se desconoce su identidad, trabajó ahí por varios años, no ha vuelto a ocurrir.

Conrado Álvarez, comisariado ejidal se negó a explicar las razones por las que aún este lugar, que podría ser una fuente de ingresos para las más de 300 familias que viven a los alrededores, se encuentra cerrado, abandonado y actualmente amenazado de ser invadido por una organización.

Pese a la poca información que pudo brindar esta autoridad, dijo que este es un problema añejo pero que hace algunos años el INAH  trató de recuperar las once hectáreas y no pudo porque el terreno, se presume, es ejidal.

En 1992, el INAH rescató el lugar y lo abrió al público luego de muchos años, pero el abandono, los saqueos, los robos e incluso el reporte de que una turista fue violada, repercutieron en el cierre del lugar.

En el año 2010 se inició de nuevo con el intento de recuperación pero hasta la fecha no se ha logrado nada.