En redes sociales circula la información sobre el estado económico de la zona Sierra, un espacio de incertidumbre y zozobra. Su economía ha sido golpeada una y otra vez; primero por la pandemia y ahora por el cierre paulatino de las empresas multinacionales.
Una usuaria dio un contexto sobre la zona en la que uno de los mayores ingresos es el envío de remesas. No obstante, en los últimos años este ha decaído debido a la constante deportación por parte de Estados Unidos, por lo que algunas personas han decidido migrar a destinos más nacionales como Cancún o Playa del Carmen.
Situación
Las personas que lograron recaudar lo suficiente en su estancia en Estados Unidos, a su regreso en el nuevo milenio construyeron casas e invirtieron en un negocio local. Para las demás poblaciones, el ingreso se ha distribuido en su participación dentro de la política o comerciantes.
“Ser comerciante representaba un manejo de la venta destacado, pues la mayoría iba a Guatemala a traer mercancía. Aprovechando que el peso valía más y traían mercancía, o al revés”, detalló.
No obstante, otra usuaria ubicaba el ingreso de las grandes empresas multinacionales como Bodega Aurrera, Coppel o Elektra a la región después del 2010. Las empresas multinacionales fluyeron, pero no por mucho tiempo.
Hace cinco años, cuenta otra usuaria de la red social, comenzaron a preocuparse por alertamientos hechos por la población fruto de la disputa sobre el territorio. Específicamente en el último cambio de gobierno municipal, el problema se agravó y empezaron los bloqueos y el ambiente hostil en la región.
“Muchos de los locales, dicen ya no me conviene por la ausencia de mercancía. Entonces a raíz de esto, la gente empezó a cerrar sus locales y con el poco dinero que tenía pues se volvió a ir a Estados Unidos, porque básicamente ya sabía el rumbo”, explicó.
Abandono
En un grupo de Facebook circulan fotos de casas de diversas dimensiones que comienzan a estar abandonadas debido a lo anterior.
Al mismo tiempo, las empresas nacionales dejaron de surtir por los constantes bloqueos, incidentes de violencia, por lo que reconsideraron su presencia en el lugar.
“Ya no entraba mercancía a cierta hora de la tarde, otros cerraban más temprano. Entonces, ahí es cuando comenzaban a ponerse más rudas las cosas, ya que podían agotar cuando iniciaron las balaceras”, publicaron.
Otras publicaciones ubican el peligro que se aproxima en la región, ya que el territorio está perdido.
“Con la falta de empleo, muchos jóvenes están obteniendo trabajo de dichos grupos, sino se van a Estados Unidos”, externa.
Todo esto mientras las instancias locales y nacionales no dan crédito de lo vivido por las personas de la región Sierra.
Por último, un usuario de la red social ubicó el incremento de los productos de tiendas e insumo del hogar cuando se desatan las balaceras, cosa que antes no ocurría. Sin embargo, cuando suceden, las pocas empresas abastecedoras dejan de llegar hasta por una semana, lo que hace explotar los precios y se presencia un desabasto de productos.
“Un kilo de arroz podría costar tres veces su precio luego de una balacera”, se publicó.












