Zonas arqueológicas serán restauradas

Solamente tres zonas arqueológicas fueron afectadas. Guillermo Ramos / CP
Solamente tres zonas arqueológicas fueron afectadas. Guillermo Ramos / CP

En Chiapas solamente tres de las 11 zonas arqueológicas abiertas al público resultaron con afectaciones, todas ellas serán debidamente restauradas debido a la cobertura de los seguros con los que cuentan, por lo que no habrá rezago en este rubro para el 2018.

Se trataron de los sitios denominados Chiapa de Corzo, Iglesia Vieja en el municipio de Tonalá y las ruinas de Toniná en Ocosingo; siendo la primera la más afectada con el derrumbe de un muro de ocho metros de longitud y siendo la última la menos siniestrada la cual fue arrezagas una semana después del terremoto.

“En Chiapa de Corzo muchos de los muros aguantaron el paso del terremoto, algunos de ellos quedaron con buzamientos, desprendimientos, pero todo ya se encuentra apuntalado. Los edificios mas afectadas son el 1 y el 5, pero el uno es el más afectado”, informó Eliseo Linares Villanueva, arqueólogo del Museo Regional de Tuxtla Gutiérrez.

Cabe señalar que la zona arqueológica de Chiapa de Corzo comenzó a sufrir deterioro desde las lluvias del presente año. Esto ante la falta de presupuesto para su mantenimiento una omisión del pasado delegado del Instituto Nacional de Historia y Antropología (INAH).

Por su parte la zona arqueológica que más recursos necesitará para su reparación, de hasta tres millones de pesos, será Iglesia Vieja debido a la naturaleza de su construcción prehispánica ya que fue hecha a base de megalitos uno sobre otro, ante el movimiento telúrico estos se desplazaron de su sitio original, alterando la forma de las pirámides.

“La técnica de construcción (de Iglesia Vieja) es mediante el amarre de la piedra por su propia gravedad y peso no llevan argamasa de cal, entonces hubo desplazamiento de las piedras grandes y la estructura completa se desarmó, ahora habrá que remover las piedras y utilizar cementantes”, abundó.

La reconstrucción de estas dos zonas son un hecho debido a que no se perdió ninguna pieza clave de su estructura. El recurso esta seguro debido a que todos las zonas arqueológicas del país están con alguna aseguradora, se piensa que en febrero del 2018 iniciarán los trabajos de reconstrucción.