Titán, es como ha sido bautizado el nuevo habitante del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT), un cocodrilo macho de río que mide tres metros con 81 centímetros de largo, hallado en un canal de agua en el rancho Los Mangos, del municipio de Tonalá, el pasado 20 de agosto y quien estuvo por algunos meses en el tortuguero de Puerto Arista.
Perteneciente a la especie Crocodylus acutus, este ejemplar fue capturado por el personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), del citado municipio, dentro de los márgenes de un rancho particular.
Luego fue llevado a las instalaciones del campamento tortuguero de la Conanp, ubicado en Puerto Arista para su mantenimiento, mientras se decidía el destino final de este reptil de tamaño gigante.
Sin embargo, por ser un animal que vivió aproximadamente 50 años en vida silvestre, este ejemplar no se adaptó a su nueva vida dentro de un encierro, situación que presuntamente lo orilló a no alimentarse por un tiempo prolongado.
“Cuando estos animales tienen contacto con las personas se vuelven un peligro mutuamente, ya que los cocodrilos comienzan a alimentarse de animales domésticos y ello los hace vulnerables a la caza”, comentó Federico Álvarez del Toro, premio Chiapas en 1987.
Este hecho ponía en peligro la vida de este animal de río, por ello se decidió trasladarlo a las instalaciones del ZooMat, donde se encuentran personal capacitado en el manejo esta especie.
“Este ejemplar nos llegó el 11 de marzo, debido a que en el espacio donde se encontraba no se adaptó muy bien, porque estaba siempre a la vista de diferentes personas, situación que los estresa”, señaló Ernesto Eduardo Perera Trejo, curador del Museo Cocodrilo del ZooMat.
Debido a la ubicación de su encierro, este animal se encontró inapetente durante poco más de seis meses, debido a estar a la vista de muchas personas todos los días.
A pesar de que los cocodrilos pueden pasar varios meses sin consumir alimentos, seis meses es una cantidad alarmante, sobre todo, tomando en cuenta el tamaño de este ejemplar. Por ello fue trasladado al zoológico capitalino para su recuperación.
“Actualmente el cocodrilo se encuentra en un cuarto de observación, y posteriormente será incorporado a un plan específico para la reproducción de su especie”, agregó el curador del recinto animal.
Por ahora, Titán se halla en un encierro propicio, un lugar donde puede meterse al agua y tomar las horas adecuadas de sol. Tiene a la vista otros ejemplares de su misma especie, pero está separado de ellos.
Hasta el momento, este cocodrilo macho pesa alrededor de 260 kilogramos. No está a la vista del público que visita el ZoomAT, debido al proceso de adaptación por el que debe pasar.
“Después de algunos meses decidiremos si se pondrá en exhibición o si será insertado en un programa de reproducción de su especie. En cualquiera de los casos aún se decidirá el encierro en el que estaría o si podría ser llevado a otro sitio de manejo”, puntualizó Perera Trejo.
Cabe destacar que Titán no es el cocodrilo más grande que habita actualmente dentro del ZooMAT, sino su compañero Raúl el Chato, un ejemplar de cuatro metros de longitud, el cual tampoco está en exhibición.












