A pesar de los cambios políticos, sociales y el acelerado crecimiento demográfico que sufre la capital del estado, la Mayordomía Zoque “ha logrado preservar casi intactas sus costumbres y tradiciones”, destacó el albacea de la Mayordomía de Tuxtla Gutiérrez, Óscar Fernando de la Cruz Mendoza.
En la conferencia “La Mayordomía Zoque del Rosario: una persistencia en la actualidad”, realizada en el Museo Regional de Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el exponente sostuvo que ha sido la adaptación a los cambios y la persistencia de la comunidad lo que ha permitido esta prevalencia.
En un recuento histórico, resaltó las etapas de los procesos de las Leyes de Reforma, donde tras la separación del Estado y la Iglesia, “casi desaparecen las mayordomías”, o en la etapa posrevolucionaria, donde una política anticlerical llevó a la quema de santos en 1934, poniendo en jaque a las cofradías.
Antecedente histórico
Explicó que durante la llegada de los dominicos, Tuxtla estaba dividido en cuatro barrios: dos del lado norte, donde estaban asentados “los ricos” en Santo Domingo y San Jacinto (actualmente Teatro Madero); y al sur estaban las personas más humildes, correspondiente al barrio de San Andrés y Miguel, los cuales desaparecieron y se sustituyó por San Roque, y en el siglo XIX por El Calvario.
Argumentó que fue en el año de 1970 cuando la capital sufrió un acelerado crecimiento poblacional, debido a que la zona central privilegió el espacio al automóvil y el comercio que devino, causando destrucción de casas con grandes patios y espacios públicos, lo que imposibilitaba las celebraciones.
Razón para que las personas que habitaban el centro se trasladaron a “las orilladas”, y ese siendo el motivo por el cual las celebraciones actualmente se realizan en colonias como Terán; sin embargo, dijo que “dentro de estas continuan las costumbres. Se ha perdido un poco la vestimenta, pero se ha tratado de rescatar la patrona y fiesta grande, que es la del Rosario”.












