Matza y Najsa Kopajk son nombres en lengua zoque que ganaron en el concurso “NameExoWorlds 2022”, para ser asignados a la estrella enana azul HIP 65426 y el exoplaneta HIP 65426 B, ubicados en la constelación Centauro.
La competición organizada por la Unión Astronómica Internacional (IAU) hizo la convocatoria a finales del año pasado para nombrar 20 sistemas exoplanetarios previamente observados por el telescopio espacial James Webb.
Fue hasta el pasado 8 de junio que las coordinadoras del proyecto de los nombres zoques recibieron la noticia, después de deliberaciones y votaciones previas. De acuerdo con la IAU, en total se recibieron 603 entradas de 91 países diferentes.
Tres grupos mexicanos
En México trabajaron tres grupos organizados para buscar los nombres, entre ellos participó “Cazadores de estrellas”, catedráticos y estudiantes de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich) y la Sociedad Astronómica de Puebla.
Entre las coordinadoras se encuentra la divulgadora de ciencia, Anaely Pacheco Blanco y la profesora Carol Martínez, de la Unich, “el tema para este exosistema son palabras que representan la cosmovisión del pueblo zoque, y se relacionan con la armonía, el conflicto, el equilibrio y la vida”, explicó Pacheco Blanco.
Después de involucrar a los alumnos de diferentes pueblos originarios de Chiapas, participaron más de 40 personas para elegir la palabra Matza, que significa estrella y Najsa Kopajk, que es madre tierra.
Los siete de los 20 nombres seleccionados con etimología indígena no reemplazan las designaciones alfanuméricas científicas.
Exoplaneta
De acuerdo a las plataformas de divulgación científica, el exoplaneta Najsa Kopajk, de entre seis y 12 veces la masa de Júpiter con unos 15-20 millones de años, fue descubierto en 2017 por el Observatorio Europeo del Sur (ESO-VLT) en Chile, y el primero en ser visto junto con su estrella por el telescopio espacial James Webb.
Mientras que la estrella Matza, que es más grande 2.3 veces la masa del sol. La Unión Astronómica Internacional informó que esta estrella que se encuentra en la constelación del Centauro, a 355 años luz de nosotros.
Es decir, la luz de la estrella partió hace 355 años y viajó por el espacio a la velocidad de la luz (300 mil km/s), hasta llegar a nosotros. En México, el Centauro apenas es visible sobre el horizonte austral en primavera y verano, pero debido a la gran distancia hace que la estrella Matza no se vea a simple vista.
Lengua madre en órbita
Óscar Alejandro Cruz Toalá, fundador del Club Astronómico Jatamatzá explicó que fueron varios sistemas solares que fueron puestos a disposición por la Unión Astronómica Internacional en la convocatoria.
En el caso de los nombres zoques, recordó que por las diferentes variantes de la lengua en las diferentes regiones cambia un poco el sentido de las palabras. En este caso, las palabras elegidas para el concurso fueron sacadas de la comunidad zoque desplazada tras la erupción del volcán Chichonal en 1982 y que ahora habitan en Nuevo Carmen Tonapac, en el municipio de Chiapa de Corzo.
Para el ingeniero y experto en temas de astronomía, es de destacar que ahora “nuestra lengua madre orbita el espacio (…) representa a Chiapas, a México y al mundo; cuando deseen hacer investigaciones a futuro ya se van a referir a esas estrellas con estos nombres”.
Sobre involucrar a la sociedad con la ciencia, Cruz Toalá dijo que es necesario para que las personas exploten sus talentos y el gusto por la astronomía, “llevarlo más allá”. Exhortó a las personas a acercarse a los diferentes espacios donde se promueve la ciencia.
Desde los institutos, asociaciones y clubes en los que constantemente se ofrecen actividades y hacen la divulgación y la difusión de estos eventos.
“Es importante y necesario que se pueda llevar la cultura de la ciencia a un nivel más alto en conocimiento o en apropiación de identidad y llevarlo a una escala internacional como estos planetas exoplanetas”, destacó.
Por ejemplo, los científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL por sus siglas en inglés) se preparan para la misión Europa Clipper, una sonda espacial que viajará a Júpiter para enfocarse en ‘Europa’, nombre que recibe su luna.
La misión llevará consigo un microchip en el que cualquier persona puede anotar su nombre para “viajar” al espacio exterior y la identificación irá acompañada de un poema que escribió la reconocida escritora Ada Limón, a partir de una convocatoria.












