"Francfort, Alemania. * AP. México no está dispuesto a ceder nada de lo que ha conquistado y el equipo sólo piensa en Argentina como una estación intermedia al único destino que le interesa: la final de la Copa Confederaciones.
Esa es la actitud que se percibe en el campamento del equipo que hasta ahora ha sido la sorpresa del torneo, tras culminar como líder del grupo donde estaban el sublíder Brasil y Japón, a los que derrotó en el camino, y Grecia, con el que empató.
En la semifinal se miden con Argentina, que siempre acarrea consigo la reputación y el privilegio de ser considerado una potencia del balompié mundial. Los albicelestes quedaron segundos del otro grupo, el A, que encabezó Alemania después de que eliminó a Australia y a Túnez.
""Estamos muy conscientes de lo que nos vamos a jugar y motivados por estar en este lugar y por enfrentar a un equipo como Argentina"", afirmó el mediocampista Luis Pérez luego de entrenarse el jueves con la selección mexicana.
El conjunto ""tricolor"" entrará a la cancha con la misma mentalidad con la que lo hizo frente a Brasil, para participar ""de tú a tú, con mucha concentración, con mucha actitud y tratando de jugar bien al futbol"", advirtió.
El entrenador de los mexicanos, el argentino Ricardo Lavolpe, considera que su equipo ha sido la sorpresa del torneo, después de concluir como líder de su grupo en la primera fase.
El estratega dijo que quería tener a sus compatriotas argentinos como rivales en la semifinal, pues ""no me gustaría enfrentarme a Alemania porque va a tener a 60.000 o 70.000 personas gritando a su favor; es el anfitrión, el equipo que tiene que llegar a una final"".
También describió el juego de los gauchos como ""más lento que el nuestro, y creo que por ese lado le vamos a hacer más dano"".
Y ese pensamiento de que Argentina será una presa más de la enrachada selección mexicana también priva en el resto de los jugadores.
El artillero Francisco ""Kikín"" Fonseca respaldó las palabras de su companero al decir que ""tenemos que ganar a como dé lugar, (porque) el objetivo es llevarnos la copa"". El ""Kikín"" consideró que México ""está a un gran nivel"", lo cual evidencia con la cadena de 20 partidos sin conocer la derrota ""y eso no es fácil en ninguna parte del mundo ni en (un equipo de) barrio, imagina que en una selección menos"".
Por lo tanto, les recomendó a los gauchos que se cuiden porque ""desde hace tiempo todo el mundo ve a México con otros ojos y le tienen mucho respeto"".
Algo que los mexicanos no permitirán es que la intempestiva y misteriosa expulsión de Aarón Galindo y Salvador Carmona afecten el esquema de juego que los ha hecho destacar.
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