Bajo el lema “Jugando juntos, superando límites”, la academia Ace Up promueve la inclusión y la superación de niños, niñas y jóvenes con síndrome de Down en Tuxtla Gutiérrez, a través de la práctica del Tenis de manera gratuita.
“Cuarto Poder” visitó las instalaciones del Club Deportivo Tuxtla para atestiguar esta noble labor altruista que además de promover la salud e inclusión en el deporte, es ejemplo para la creación de más iniciativas sociales similares.
La fundadora
“Siempre he dicho que el Tenis es la simulación de la vida, porque te prepara. Por más que tengas el apoyo de tu familia, estás en la cancha solo”, comenta Maricarmen Barraza Coello, quien junto a su hermana Mariana ha hecho florecer esta academia con clases gratuitas todos los sábados.
“Siento que ya somos una gran familia y tenemos esos valores, también. Con trabajo duro, poco a poco se van viendo los resultados”, agrega la entrevistada con respecto a Ace Up, que comenzó sus funciones atendiendo a solo tres pequeños, pero actualmente cuenta con 23 alumnos ejecutando saques y voleas en las canchas duras del histórico club capitalino.
Entre sonrisas y dando siempre su mejor esfuerzo para conectar la pelota más allá de la red, van desfilando las figuras de Mario Ángel, Diego, Gael, Sofía, María Teresa, Toñito, Karol, Vanesa, Ana Liz, José Ángel, Santiago, Silvana, Anita, María, Sebastián, Zuri, Tania, Nico, Julio, Claudia, José, Héctor y Matías, quienes con el acompañamiento de sus padres pasan una mañana llena de diversión, pero que también contribuye a su desarrollo en muchos aspectos.
“Esta ha sido una gran experiencia porque no solo han mejorado sus habilidades para jugar Tenis —que ninguno sabía y ahora ya están jugando—, sino también para socializar y para sus habilidades motrices. Siempre los niños con síndrome de Down tienen un tema de no poder desarrollarse al cien, y gracias a esta clase han tenido una enorme mejoría”, relata Alicia Espino, directora de la fundación Cuenta Conmigo, que se dedica a la atención de niños son síndrome de Down y autismo en Chiapas.
Asimismo, explica que todos ellos requieren desde un inicio terapia física para lograr caminar, saltar, entre otros movimientos, y una vez que lo consiguen, todavía tienen un camino largo por recorrer para mejorar en su coordinación, lateralidad y otras habilidades que se forjan mediante el ejercicio. “Entonces, el Tenis es un deporte muy completo, que les ayuda a cubrir esa parte que les faltaba de coordinación, habilidad motriz y desarrollo muscular”, agrega.
En este mismo tenor, Maricarmen da fe del crecimiento que se ha logrado con los niños en los primeros meses de entrenamientos en la academia, llevándolos poco a poco, no solo tomando en cuenta su condición sino también sus edades, pues trabajan con alumnos desde los 6 años, hasta jóvenes de 25.
“En un principio teníamos que adaptar ciertos ejercicios que en este caso mi hermana y yo habíamos hecho como jugadoras, pero cada día vamos viendo que ya podemos pelotear, jugar con conos, lanzar las pelotas del otro lado, y hemos visto la mejora en el trabajo, en diferentes actividades, y se puede llegar a competir”, asegura.
Gran familia
Mario, joven de 19 años con síndrome de Down, compartió su gusto por el Tenis, en especial por la posibilidad de salir de casa para disfrutar una actividad que lo integra a la comunidad. “Me gusta jugar aquí. Convivo con ellos (amigos); vienen Ana Liz, Mary Tey y yo. Son mis amigos y sí les gusta venir”, comenta.
De este modo, señala la directora de la fundación Cuenta Conmigo, “no solo es una clase de Tenis que los atiende a ellos. Se ha hecho como una gran familia; los papás y las mamás están viendo cómo están sus hijos de contentos y eso se ha hecho una dinámica familiar muy bonita”.
La misma agrupación así lo refiere a través de su cuenta de Instagram —uno de los puntos de contacto para aquellos papás que deseen integrar a sus hijos—, donde su mensaje de bienvenida invita a ser parte de esta familia y descubrir la alegría que se vive en la cancha.
Para ser parte de la academia, indicó Mariana, pueden contactar a la fundación Cuenta Conmigo o acudir directamente, los sábados a las 10 de la mañana, al Deportivo Tuxtla (frente al Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa, en esta ciudad), si bien incluso ellas mismas han ido a tocar puertas de casas para invitar de viva voz a los padres que quieran llevar a sus hijos, con la promesa de que estarán felices.
“Nosotros ponemos mucho de nuestra parte para que estén cuidados y no les pase nada. Ojalá se animen y vengan, ya que hay muchos niños que están en sus casas, no salen. Que les den una oportunidad de venir”, añadió.
En crecimiento
Ace Up fue concebido des pués de que Maricarmen y Mariana vivieron una experiencia similar fuera del país, cuando acudieron a entrenar a un club de Tenis y un grupo de niños con discapacidad les pidió pelotear con ellos para su entrenamiento. fue así como surgió la iniciativa de replicar esto en casa.
“Cuando iniciamos, como que mi mamá no estaba muy convencida, pero después ya todos estábamos muy involucrados. Le pedimos permiso al club para que nos prestaran las canchas y se han abierto muchas puertas, y aquí seguimos, esperando que se abran más”, cuenta Mariana.
Algunos otros factores han acompañado este esfuerzo, como el hecho de que el logotipo oficial de la academia es un dibujo que Maricarmen hizo de pequeña cuando conoció el deporte inclusivo, plasmando dos calcetines de colores diferentes, en alusión a la condición del autismo.
“Esto siempre ha sido con el apoyo de mi hermana principalmente. Lo hicimos las dos y con el apoyo de mis papás estamos intentando crecer, que nos apoyen diferentes grupos, partes del gobierno que nos conozcan y que sepan que el deporte inclusivo es algo que debe ocurrir, es algo esencial. Como el deporte es esencial en nuestras vidas, también debe ser esencial para ellos”, refiere.
En agosto próximo, Maricarmen tendrá que emigrar del estado para continuar sus estudios profesionales, por lo que la gestión de la academia recaerá en su hermana Mariana, a quien le hace mucha ilusión seguir atendiendo a los niños con la ayuda de los voluntarios que se sumen y de la administración del Deportivo Tuxtla, así como de la familia Feria, que también está muy involucrada.
“Todos estamos muy felices de ver a los niños crecer y de que les guste este deporte como a mí me gusta”, expresó Mariana. “A mí me ha ayudado muchísimo, ambos nos hemos ayudado a ver distinto, y cómo los podemos integrar en la sociedad me pone muy feliz. Ver cómo les gusta venir aquí, que los pone muy contentos, me da hasta ganas de llorar, me da mucha felicidad”.
Para quienes deseen aportar su granito de arena a esta iniciativa, los requisitos para ser voluntario son tener de 5 años en adelante, jugar Tenis y tener control con la pelota, así como estar motivados y comprometidos para apoyar en las clases.
Los interesados en llevar a sus hijos con capacidades diferentes pueden hacer contacto con las entrenadoras a través de la cuenta oficial en Instagram (@ace_up_tuxtla), donde se les proporcionará el formato de inscripción, y después asistir a la clase muestra con ropa y tenis deportivos, pero sobre todo dispuestos a divertirse.












