"Duisburgo, Alemania * EFE. La selección italiana ha acogido con ""respiro"" y de ""buen grado"" la suspensión por cuatro partidos que la Comisión Disciplinaria de la FIFA ha impuesto al centrocampista Daniele De Rossi, porque en el seno ""azzurri"", en verdad se temía una mayor sanción.
Pero, sobre todo, según han comentado varios de los miembros de la delegación transalpina, ha ""gustado"" que la comisión redujera los previstos cinco partidos -como les ha sido informado- por el buen comportamiento tenido por De Rossi tras el partido, así como por la actitud de Federación Italiana de Futbol (FIGC).
No en vano, en su carta de disculpas, De Rossi, quien ya al término del encuentro había acudido al vestuario de los Estados Unidos para excusarse ante Brian McBride, al que propinó el codazo en el rostro, reconoce su error y pide disculpas por el ""gran dano"" que haya podido hacer a la imagen del Mundial y a su selección.
La FIGC, asimismo, dijo inmediatamente que aceptaría la sanción que se le impusiera a De Rossi, fuera cual fuera, y sin pensar en presentar un recurso.
El hecho de que la FIFA haya tenido en consideración la actitud de De Rossi y la FIGC es, asimismo, un buen golpe de imagen para el ""calcio"", porque se temía que una sanción muy pesada conllevase una mayor resonancia y emparejamiento con es escándalo por presunto fraude deportivo que está marcando al Futbol italiano.
Además, en el seno de la expedición italiana se remarcan los tres partidos de sanción para el también expulsado Pablo Mastroeni, por una dura entrada a Andrea Pirlo, sólo uno menos que el codazo de De Rossi.
""Sentimos la sanción, pero estaba previsto que fuera grande. Ha sido aplicado por la FIFA un artículo del reglamento menos duro para De Rossi que si se hubiera aplicado otro que podría haber sido peor. Aceptamos el fallo y nos causa placer que se hayan tenido en cuenta los comportamientos del jugador y de la federación"", comentó Giancarlo Abete, jefe de la expedición ""azzurra"" en el Mundial.
Para Abete es también importante que a De Rossi, con la sanción de cuatro partidos (el primero cumplido anoche ante la República Checa), se le da ""la esperanza, si Italia sigue muy adelante, de poder volver a jugar en el Mundial y no se le cierra"".
Y es que De Rossi podría volver a ser útil para el seleccionador Marcello Lippi en el caso de que Italia alcanzase la final de Alemania 2006.
La noticia de los cuatro partidos de suspensión llegó al seno ""azzurro"" mientras el equipo efectuaba un suave entrenamiento en el Centro Deportivo de Meiderich. En ese instante, ya estaban en el gimnasio los jugadores que salieron ayer en el once titular, mientras que los suplentes jugaron un ""partidillo"" a mitad del campo.
Entre los ""suplentes"" lógicamente estaba De Rossi, a quien no le fue comunicada la noticia hasta terminar el entrenamiento. la acogió con tristeza, pero con esperanza ya que se temía que fuera mayor el castigo.
Para Gigi Riva, directivo encargado de la selección, la suspensión es ""un poco excesiva, pues lo más justo eran tres partidos"": ""Pero bueno, cuatro pueden estar. Han pesado las imágenes televisivas"".
"











