"Estados Unidos * Agencias. Una trayectoria como pocas en el tenis tocó punto este día cuando Andre Agassi perdió ante el desconocido alemán Benjamin Becker, quien sirvió un ace para liquidar una victoria 7-5, 6-7 (4), 6-4, 7-5 por la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos.
Jugando con el espíritu indomable de un campeón pero con un físico que ya no daba para más, Agassi no pudo con el peso de sus 36 anos y un crónico dolor de espalda.
Agassi no pudo contener la emoción y rompió a llorar en la cancha del estadio Arthur Ashe al recibir una prolongada y cerrada ovación.
""El marcador muestra que hoy perdí"", dijo el estadounidense. ""Pero lo que el marcador no muestra es lo que siento"".
Becker, quien tuvo que sortear tres partidos de la fase previa para acceder al cuadro principal del Open, aplaudió mientras Agassi se dirigía a la multitud. Su esposa, Steffi Graf, y sus hijos, Jaz Elle y Jaden Gil, presenciaron el momento.
""Fue mi ídolo cuando crecí"", dijo Becker, 11 anos menor que Agassi. Agassi recibió inyecciones de cortisona y analgésicos esta semana para poder actuar en el torneo de sus amores. Aunque se empleó hasta el límite, el domingo se quedó sin cuerda.
Fueron evidentes las muestras de agotamiento de Agassi al vérsele respirar profundo y cojear durante el partido, impotente ante un Becker que embocaba casi todas las pelotas que golpeaba. Agassi se vio reducido a confiar en los errores de su rival y de vez en cuando exhibió chispazos de sus brillantes devoluciones y precisos reveses que le llevaron a ganar ocho torneos del Grand Slam. Los espectadores, compartiendo la agonía del ""Kid de Las Vegas"", abuchearon a Becker cada vez que éste dejaba pelotas en corto para hacer correr a Agassi.
Tras tres partidos y más de 10 horas de calvario en las canchas de Flushing Meadows, Agassi se despidió como profesional con la frente en alto.
Más de 20 minutos de acabado el partido, Agassi seguía llorando al renguar camino al vestuario. Puso fin a su carrera con un récord de 870 victorias y 274 derrotas. Al producirse la derrota, todo el complejo del Billie Jean King National Tennis Center pareció quedar mudo.
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