El ciclista español Alberto Contador comenzará el domingo su segunda carrera de la temporada 2016 cuando regrese a la competencia que lo destapó como ciclista en 2007, en la edición 74 de la competencia París-Niza 2016.
Tras su paso por la Vuelta al Algarve hace más de 15 días, el atleta nacido en Pinto continuará sus actividades con el regreso a una carrera que no disputaba desde 2010, y con la cual recuerda que “de alguna forma fue el trampolín para el Tour de Francia”.
Después de competir en la Vuelta al Algarve, donde consiguió llevarse la quinta etapa en solitario tras recorrer 169 kilómetros, el líder del equipo Tinkoff expuso que no ha cambiado gran cosa, más allá de recuperarse de los esfuerzos, por lo que en su siguiente competencia intentará tener mayor intensidad.
En declaraciones facilitadas por el equipo danés, el pinteño confesó que París-Niza “es una carrera especial y que siempre se me ha dado bien, y además es una prueba importante para la preparación, porque da ritmo y una buena base para el resto del año”.
Sin embargo, Contador refirió que dicha competición es también complicada por los rivales, así como por el recorrido y la climatología, “es uno de los más duros que recuerdo, muy montañoso y con prólogo llano y nada técnico, apto para los especialistas”.
El líder del equipo Tinkoff llegará a la línea de salida con la misma inercia que la Vuelta al Algarve portugués, ya que su siguiente prueba es una carrera de máximo nivel a la que volverá, tras seis años de no competir sobre ese terreno.












