Basilea, Suiza * EFE. Históricamente a Alemania no le van los ejercicios de estética, lo suyo es la eficacia, la fiabilidad por encima de todo, en eso los alemanes son unos maestros, como lo volvieron a demostrar hoy, con una victoria en el último minuto ante Turquía (3-2) que les sitúa en su sexta final de una Eurocopa.
En el minuto 8, Hamit Antintop, nacido alemán, pero que juega con Turquía estuvo a punto de aprovechar un error de Lahm; y cinco minutos más tarde, un centro de Ayhan Akman fue rematado al travesano por Kazim Kazim, otro jugador no nacido en Turquía, en su caso en Leytonstone (Inglaterra).
El vistoso juego de los turcos tuvo premio en el 22. Otro remate al palo de Kazim Kazim y Ugur Boral remató ante Lehman. La suerte para Alemania es que tardó sólo cuatro minutos en reaccionar y empató en su primer remate a puerta.
Sentürk y Altintop volvieron a tener dos buenas ocasiones, pero quien más cerca estuvo fue Podolski, en un contragolpe que no resolvió por muy poco en el minuto 34.
Salvo un par de acciones en los primeros minutos, un posible penalti sobre Lahm (m.51) y un tiro de Hiltzlsperger (m.56), que salió desviado; de nuevo el balón era propiedad de los rojos, aunque las ocasiones no acaban de llegar.
El partido se disparó en los últimos 11 minutos. Una salida a destiempo de Rüstü y Klose remató el 2-1. Los alemanes estaban donde querían, pero los turcos no estaban dispuestos a rendirse y apuraron sus opciones en busca del quinto milagro y lo rozaron.
A cuatro minutos del final, una gran acción de Sabri por la derecha permitió a Sentürk adelantarse a Lehmann y empatar el partido. La prórroga parecía la única salida al empate técnico registrado, pero si juega Alemania, siempre hay alguna sorpresa.
Y así fue. Apareció Lahm por su banda, desbordó a su par, combinó con Hitzlsperger, quien le devolvió, se plantó ante el meta turco y le batió de cerca. Era el 3-2 en el minuto 90, la historia volvía a estar del lado alemán.











