"Alemania * EFE. La meta declarada de Alemania para el Mundial de 2006 es el logro del cuarto título mundial y el seleccionador Jürgen Klinsmann no parece dispuesto a rebajar los objetivos, pese a que en el país no faltan los críticos que subrayan sobre todo la excesiva dependencia del equipo de Michael Ballack.
La selección alemana ha sido llamada incluso por los más escépticos el FC Ballack con lo que se resalta una dependencia que tal vez no tenga antecedentes en un equipo aspirante al título mundial.
La dependencia de la selección argentina de 1986 de Diego Maradona era grande pero se limitaba sólo al trabajo ofensivo. Ballack, en cambio, es clave tanto en el juego de ataque como en el trabajo de contención y es el único jugador absolutamente insustituible del equipo del seleccionador Jürgen Klinsmann.
Ballack es el líder absoluto del equipo y Klinsmann le ha dado el brazalete de capitán para que encabece su proyecto de lograr el título mundial a base de invocar el espíritu de las tres selecciones alemanas que lograron ese objetivo en el pasado, en 1954, 1974 y 1990.
De un lado, Klinsmann ha hecho un trabajo psicológico, con sesiones en las que el equipo tiene que ver en vídeo los goles de las finales ganadas por Alemania.
Pero al lado de ese trabajo, ha desarrollado también un esfuerzo para devolverle a Alemania su identidad futbolística tradicional, caracterizada por un Futbol basado en un trabajo de conjunto para la recuperación de pelota y el intento de poner el balón, una vez se le recupera, lo más pronto posible en el área contraria.
""Una nación futbolística como Alemania necesita una identidad a la que agarrarse"", ha dicho Klinsmann, que ve esa identidad en ""una filosofía del juego orientada siempre hacia adelante y con velocidad"".
Con ello, Klinsmann pasó de la filosofía un tanto conservadora que había profesado su antecesor Rudi Voeller, que quería que su equipo tuviera el mayor tiempo posible el balón pero ante todo que el contrario no lo tuviera, en aras de un futbol mucho más ofensivo.
En la primera fase de la era Klinsmann, que concluyó con el tercer lugar de la Copa Confederación, la agresividad del equipo genero entusiasmo en el país y las críticas sobre los problemas defensivos, que eran evidentes, fueron bastante comedidas. A veces, los reparos se limitaban a decir que al equipo le faltaba retroceder con la misma velocidad que avanzaba.
Tras la Copa de Confederaciones, después de amistosos decepcionantes ante Eslovaquia, Turquía y China, el centro de los comentarios no estuvo ya en la dinámica ofensiva, que en esos partidos había desaparecido, sino en los evidentes problemas en la retaguardia.
En el último amistoso, que terminó empatado 0-0 contra Francia, esos problemas parecieron resueltos gracias a una mejoría del trabajo defensivo en el centro del campo conducido, como era de esperar, por un batallador Michael Ballack.
Sin embargo, falta aún refrendar esos progresos y la defensa es tal vez la zona en donde Klinsmann tiene menos claridad en cuanto a los jugadores que serán titulares durante el Mundial.
Klinsmann, en contra de la opinión de muchos expertos, sólo definirá quien será el portero titular poco antes del Mundial aunque todo indica que a final Oliver Kahn logrará imponerse en el duelo que libra con Jens Lehmann.
Para las dos posiciones en el centro de la defensa, la zona más problemática, hay por lo menos cinco candidatos - Peer Mertesacker, Robert Huth, Christoph Metzelder, Christian Woerns y Lukas Sinkiewicz- pero ninguno ha convencido plenamente.
Metzelder, que viene de recuperarse de una larga lesión, es la gran esperanza para que le aporte experiencia a una defensa caracterizada por su juventud.
En los laterales, por la izquierda, si recupera el nivel que tuvo antes de una lesión de rodilla, Philip Lahm sería titular fijo como lo ha dicho Klinsmann en reiteradas ocasiones. Una alternativa es Marcell Jansen que ha sido una apuesta personal de Klinsmann para cubrir la ausencia de Lahm.
La posición en la otra banda se la disputan Arne Friedrich, que también puede jugar como central, Patrick Owomoyela y Andreas Hinkel.
En el centro del campo el capitán Michael Ballack es titular fijo y para las otras plazas hay candidatos de sobra entre los que destacan Sebastian Deisler, Bastian Schweinsteiger y Tim Borowski, para la parte ofensiva, Torsten Frings y Bernd Schneider, como volantes mixto, y Frank Baumann, como volante de contención.
Entre los delanteros, de momento Miroslav Klose es titular claro y la otra plaza se le disputan Kevin Kuranyi y Lukas Podolski.
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