Shangai, China * EFE. Fernando Alonso y la escudería Renault se han proclamado campeones del mundo de Fórmula Uno de la presente temporada, finalizada en el circuito de Shangai con la disputa del Gran Premio de China, y son dignos merecedores de los títulos, a pesar de que el director de la escudería McLaren, Ron Dennis, su principal rival, los haya puesto en duda.
Dennis puso primero en cuestión que Fernando Alonso fuese merecedor del título de campeón del mundo y arremetió contra los pilotos sudamericanos -él tiene uno, el colombiano Juan Pablo Montoya, aunque quizás no lo aprecie mucho-, contra los italianos, franceses y espanoles y los acusó de correr a la defensiva para sumar puntos.
No comprendía Ron Dennis que su piloto, el finlandés Kimi Raikkonen, con más victorias que Fernando Alonso no fuese campeón del mundo, pero al concluirse el Mundial, el espanol ha logrado siete victorias, las mismas que Raikkonen, en seis ocasiones han conseguido el primer puesto en la formación de salida, pero Fernando Alonso ha terminado en 15 ocasiones en el podio, frente a los doce de su rival.
Alonso ha conseguido la tercera mayor puntuación en la historia del campeonato con 133 puntos, tras el alemán Michael Schumacher (Ferrari) en 2002 y 2004 (144 y 148) y al final ha terminado con 21 puntos de ventaja sobre Raikkonen, es decir más de dos Grandes Premios de ventaja.
No se puede decir que Fernando Alonso haya corrido a la defensiva para asegurarse el título, porque gracias a su presión sobre Raikkonen en el Gran Premio de Europa, al finlandés se le rompió la suspensión en la última vuelta debido a las vibraciones producidas en un neumático danado al pasarse de frenada en un par de ocasiones; y esa misma presión hizo salirse a Montoya en la última vuelta del Gran Premio de Turquía y perder el segundo puesto en beneficio del asturiano.
Fernando Alonso tenía un coche para haber ganado en Japón y podía haberlo hecho, pero los comisarios de la FIA, cuando adelantó al austríaco Cristian Klien (Red Bull) al saltarse la variante, no vieron que luego le dejaba pasar para evitar la sanción. Cuando le volvió a pasar y ya se había distanciado, le ordenaron que le dejara pasar y, una vez que lo había hecho de nuevo, se dieron cuenta de que no había habido motivos para hacerlo, pero ya era tarde y el tiempo perdido le hizo perder la carrera.
A pesar de estas trabas en el final del campeonato Renault ha conseguido el Mundial de constructores simplemente porque durante toda la temporada ha tenido el coche más completo, rápido y fiable, y al mejor piloto, Fernando Alonso, y ambos son dignos campeones del mundo, aunque haya a quien le haya dolido.











