ALS se alza con la victoria

Fotografía: Diego Pérez/CP
Fotografía: Diego Pérez/CP

En una final que tuvo goles, emociones, polémica y un desenlace digno de recordar, ALS se proclamó campeón de la Liga Premier Dominical, luego de superar a Real Cuauhtémoc en la tanda de penales, por marcador de 5-4, en la cancha de Ciudad Universitaria de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

El encuentro reunió todos los ingredientes de una gran final. Ambos equipos mostraron argumentos para quedarse con el título, protagonizaron un intercambio de golpes durante el tiempo regular y obligaron a que la corona se definiera desde los once pasos, donde ALS encontró la recompensa a su esfuerzo y capacidad de resistencia.

El que pega primero

Real Cuauhtémoc pegó primero. Al minuto 20, César Ramos se encargó de abrir el marcador con un auténtico golazo, una anotación que hizo vibrar a sus compañeros y puso en ventaja a los suyos en un momento importante del compromiso.

La respuesta de ALS no tardó en llegar. Con determinación para mantenerse en la pelea, el conjunto encontró la oportunidad de igualar las acciones desde el punto penal. Iván Cueto asumió la responsabilidad y ejecutó de manera perfecta para colocar el 1-1, devolviendo la intensidad a una final que comenzaba a tomar tintes dramáticos.

Pega dos veces

La disputa por el campeonato continuó con la misma intensidad y, al minuto 33, Real Cuauhtémoc volvió a tomar la delantera. Raúl Vázquez, conocido como “La Galleta”, convirtió desde los once pasos para poner el 2-1 y devolverle la ventaja a su escuadra.

Sin embargo, ALS volvió a demostrar que no estaba dispuesto a entregar el partido. Jeriel Bistrain también respondió desde el manchón penal y cobró con precisión para establecer nuevamente la igualdad. El 2-2 mantuvo abiertas las posibilidades para ambos contendientes y dejó el desenlace en suspenso.

La tensión aumentó antes del descanso, cuando Giovanny Mérida fue expulsado, una situación que cambió por completo el panorama. La escuadra tuvo que afrontar toda la segunda mitad con diez jugadores, ante un rival que tenía la oportunidad de aprovechar la superioridad numérica para inclinar la balanza a su favor.

Segundo tiempo

Lejos de desmoronarse, ALS apostó por el orden, el esfuerzo colectivo y la disciplina táctica para resistir los embates del equipo contrario. Cada recuperación, cada cobertura defensiva y cada balón disputado adquirieron mayor importancia para un equipo que sabía que cualquier descuido podía costarle el campeonato.

Real Cuauhtémoc, por su parte, buscó hacer valer su ventaja de hombres en el terreno de juego, pero no consiguió romper la resistencia de su adversario. Sostuvo el empate y llevó la definición hasta la tanda de penales, donde la presión alcanzó su punto máximo.

Desde los once pasos, los jugadores de ALS mostraron nervios de acero. Convirtieron sus cinco ejecuciones sin fallar ninguna, una efectividad que resultó determinante para imponerse por 5-4 y desatar la celebración por el título de la Liga Premier Dominical.

La conquista tuvo un significado especial por la manera en que se consiguió: después de remontar dos veces la desventaja, sobreponerse a una expulsión y disputar todo el segundo tiempo con un futbolista menos, el equipo victorioso encontró la forma de mantenerse con vida hasta el último momento.

Así, en la cancha de Ciudad Universitaria, ALS escribió el capítulo final de su campeonato con una actuación de carácter y una tanda perfecta desde el manchón penal. Real Cuauhtémoc compitió hasta el desenlace, pero la corona terminó en manos de un equipo que nunca dejó de luchar y que supo responder cuando más lo necesitaba.