El triunfo en casa no representa un punto de llegada para Andrés “Turco” Farrera, sino el inicio de una etapa más exigente en su carrera dentro de las Artes Marciales Mixtas. Luego de coronarse campeón pluma de las 145 libras este año —en la pelea estelar de Supreme Fight Night 11, celebrada en el Polyforum Chiapas— el peleador nacido en Tuxtla Gutiérrez dejó claro que su siguiente objetivo será elevar todavía más su nivel competitivo, consciente de que portar un cinturón también lo convierte en un rival a vencer.
Sube la exigencia
Farrera, quien abrió el año con victorias ante Ángel “Pashá” Rodríguez en el segundo asalto de una esperada revancha, aseguró que lo que viene para él será aún más complicado, pues sus próximos oponentes llegarán con mayor preparación y con la motivación de enfrentar a un peleador que ya cuenta con un récord importante de 11 victorias a cambio de solo dos derrotas.
“Mis oponentes de aquí en adelante van a estar a ese o a un nivel todavía muchísimo más alto”, expresó en entrevista para Cuarto Poder, al tiempo que reconoció que el campeonato obtenido lo coloca en una nueva posición dentro de su división.
El “Turco” afirmó que no puede detenerse en la emoción del título ni conformarse con haber ganado ante su gente, una presión extra que supo manejar a su favor.
“Te mentiría si te dijera que no estaba nervioso, era una revancha en mi casa, contra alguien que ya me había vencido antes”, recordó.
Incluso, aseguró que para él, el cinturón representa una responsabilidad mayor y una presión positiva que lo obliga a seguir creciendo.
“No puedo detenerme aquí en este cinturón, en decir: ya soy campeón, gané y todo. Esto apenas comienza”, señaló el peleador, quien considera que cada presentación debe mantener el nivel de espectáculo y entrega que ha caracterizado su carrera.
Brasil será su casa
Como parte de esa evolución, Farrera confirmó que su plan inmediato es mantenerse en Brasil para continuar su preparación con el equipo de Chute Boxe, una de las academias de mayor prestigio mundial en el MMA.
Aunque reconoció que aún debe hablar con sus entrenadores y analizar propuestas para definir su próximo movimiento, fue claro al señalar que su prioridad será corregir los detalles detectados en su más reciente combate, mejorar técnicamente y prepararse con mayor exigencia para el siguiente desafío.
En entrevista, el chiapaneco explicó que la decisión de entrenar fuera del país responde a la necesidad de crecer en un entorno de alta competencia y lejos de las comodidades.
En este sentido aseguró que aunque una opción más sencilla sería permanecer en Chiapas y realizar campamentos puntuales en Brasil, ese no es el camino que exige una carrera profesional de alto rendimiento.
“Este trabajo no sobrevive quien está cómodo”, remarcó Farrera.
La determinación, sin embargo, implica sacrificios personales importantes, pues reconoció que dejar México, a su familia, sus amigos y a la gente que lo ha acompañado durante su trayectoria no es sencillo.
En este sentido, recontó que en nuestro país tiene vínculos profundos, desde Coahuila y Guadalajara, donde ha radicado, hasta Chiapas, donde también ha formado una familia gracias al deporte. Pero aun así, considera que el crecimiento profesional exige salir de la zona conocida y asumir decisiones difíciles.
“Es otro país, otra cultura, un idioma que apenas estoy empezando a dominar”, compartió Farrera, al hablar del reto que representa vivir y entrenar en tierras brasileñas de manera permanente.
Y para el nuevo campeón pluma, ese cambio forma parte del precio que debe pagar para alcanzar un nivel superior.
“Es doloroso el irse siempre, el despedirse, pero son decisiones que debemos tomar, sacrificios que debemos tomar porque lo que nos espera implica eso”, sentenció.












