El coronavirus no solamente ha afectado a jugadores y a dirigentes de las ligas amateurs que existen en la capital chiapaneca, también a que aquellas personas que se desempeñaban como árbitros de dichos torneos, pues han dejado de percibir su sueldo, lo que los ha llevado a buscar nuevas alternativas mientras regresan las acciones en el Futbol llanero en las distintas categorías y torneos de la ciudad capital.
Con más de 50 torneos suspendidos en la capital chiapaneca debido a la contingencia que actualmente se atraviesa a nivel mundial, casi medio centenar de árbitros quedó a la deriva, ya que muy poco de ellos cuentan con contratos con las ligas y/o certámenes, por lo cual su ganancia la hacían durante los días de partidos, percibiendo la mitad del arbitraje para ellos y la otra parte para los dueños de las ligas.
Si bien es cierto que en el estado se cuenta con la asociación de arbitraje chiapaneco, dicha organización no tiene cubiertos a todos los que desempeñan esta labor, ya que desde hace un año los nuevos árbitros han decidido deslindarse de dicha asociación por algunos malos términos en los que estaban, por lo cual más del 70 % de los amantes del silbato actualmente han dejado de percibir un salario.
Héctor Méndez, quien actualmente cursa el tercer año en la licenciatura en Educación Física, y que por las noches realizaba el trabajo de árbitro en el parque del Oriente, mencionó que las cosas están bastantes difíciles para aquellos que utilizaban esas ganancias para pagar su educación, ya que, aunque las ligas pararon, las escuelas continúan y tienen que realizar los pagos. Además, mencionó que no existe como tal una asociación que los apoye, ya que la mayoría de los silbantes obtienen el puesto al ser amigos o conocidos de los dueños de las ligas.
“Es un trabajo muy noble, si estudias esta carrera, lo primero que quieres es ser árbitro y luego ser entrenador. Actualmente está bastante complicado, ya que dejamos de cobrar y tenemos que seguir gastando ya sea en escuela o en otras cosas. Como tal no hay una asociación y si hay, yo no la conozco. Escuché de una en el Basquetbol, pero aquí, en las ligas, la mayoría estamos porque conocemos al dueño de la liga, pero nadie te dice dónde pitar, te vas haciendo de amigos y así hasta tener toda la semana llena de partidos”, comentó.
Hasta el momento, son muy pocas las ligas que mantienen actividad, por lo cual un gran número de árbitros ha tenido que buscar otras opciones en empleos temporales para seguir llevando ingresos a sus hogares hasta que todo pueda volver a la normalidad y regresen a sonar el silbato en las múltiples ligas que existen en la capital chiapaneca.












