Argentina con una obsesión

"Argentina * EFE. La selección argentina, campeona en 1978 y 1986, acude a su decimocuarto Mundial con las pretensiones de siempre, el título, una obsesión que convierte en un resonante fracaso cualquier otro resultado.

Para el Futbol argentino, imbuido de un componente pasional que supera toda razón que intente justificar un traspié, como ocurrió con las dos finales perdidas en 1930 ante Uruguay y en 1990 frente a Alemania, sólo el título de campeón interesa, incontenible factor de presión que tanto encumbra hasta el paroxismo como condena y quema a jugadores y seleccionadores.

Argentina llega al Mundial de Alemania 2006 con la pesada carga que significó su eliminación en la primera ronda de la anterior competición de Corea y Japón, considerada el mayor impacto negativo de su historia, comparable al de la pérdida de la clasificación para México'70 a manos de Perú en las eliminatorias sudamericanas.

Aquel fracaso, que los dirigentes intentaron atenuar con la ratificación de la confianza en el entrenador Marcelo Bielsa, tuvo un efecto residual dos anos después, cuando éste dimitió desgastado por las presiones y la intolerancia frente al más mínimo detalle que denotara una presunta fragilidad, aunque más no fuera circunstancial.

En septiembre de 2004 José Pekerman sustituyó a Bielsa -la primera vez que esto ocurrió entre dos mundiales durante treinta anos- y, como en 2001, Argentina se clasificó anticipadamente para la cita alemana.

El cambio de conductor se advirtió rápidamente en el juego. Con Bielsa la selección de Argentina era vértigo puro, un verdadero ventarrón ofensivo que sumó adhesiones en su afición hasta que el sistema falló ante Inglaterra (0-1) y Suecia (1-1) en el Mundial oriental de 2002, resultados con los que tuvo que regresar a casa sumida en una profunda depresión.

Con Pekerman el equipo albiceleste juega con más pausas y, consecuentemente, con menos velocidad. La clasificación hizo que el entrenador -que sólo había dirigido a equipos juveniles con anterioridad- aprobara el examen. No obstante, surgieron nostalgias de aquellos ataques sostenidos que encabezaba Gabriel Batistuta, el mayor goleador de la selección de su país en la historia.

Y calaron hondo una sucesión de pobres rendimientos y derrotas fuera de casa durante 2005, con actuaciones individuales poco convincentes que pusieron en duda el estilo del entrenador y la potencia del equipo.

Pekerman advirtió entonces que Argentina, que podría formar tres selecciones competitivas por la cantidad de futbolistas con que cuenta en la Liga local y en las más importantes del mundo, no poseía un jugador ""determinante"". Y de buenas a primeras apareció Lionel Messi, un adolescente de 18 anos que juega en el Barcelona al que algunos senalan como un posible sucesor de Diego Maradona.

El entrenador, que asegura que al menos 15 jugadores tienen su puesto asegurado en la plantilla que irá a Alemania, cuenta con más de cincuenta para elegir a los otros ocho, y ha terminado el 2005 probando con sorpresivas convocatorias para distintos puestos.

Javier Zanetti, Roberto Ayala, Fabricio Coloccini, Juan Pablo Sorín, Lucho González, Esteban Cambiasso, Juan Román Riquelme, Pablo Aimar, Javier Saviola, Hernán Crespo, Messi y los porteros Roberto Abbondanzieri, Germán Lux y Leo Franco son aparentemente los fijos en el equipo.

Varios de ellos han sido campeones mundiales sub 20 con Pekerman y sus convocatorias desde que asumió el cargo de conductor no han dejado lugar a dudas de que, por haber sido un factor importante en su formación deportiva y por conocerlos hasta en los más mínimos detalles, los prefiere.

Pero contrariamente a lo que el mundillo futbolístico argentino exige en cuanto a la consolidación de una plantilla, el entrenador reitera cada vez que es consultado que las puertas del equipo están abiertas para todos los jugadores, ya que no descarta que, como sucedió con Messi, pueda surgir otra figura en la inacabable producción de las canteras de su país.

El ex seleccionador Carlos Bilardo, con el cual la selección Argentina fue campeona en México'86 y subcampeona en Italia'90, advirtió en octubre pasado que ""algo pasa entre los jugadores"" del equipo de Pekerman, que ""si hay divisiones hay que solucionarlas ahora mismo"" y dejar para más adelante las cuestiones tácticas y estratégicas.

Entonces, el presidente de la Asociación del Futbol Argentino (AFA), Julio Grondona, que en principio descartó la existencia de problemas en la plantilla, pretendió incorporar al grupo de colaboradores del seleccionador a Maradona, aunque éste rechazó la oferta.

Argentina va al Mundial de Alemania con la intención de instalarse en la competición como protagonistas principal, con una fuerte presión en su entorno y con la responsabilidad que impone su historia.

La selección argentina ganó dos veces la Copa del Mundo (Argentina'78 y México'86) y en dos ocasiones fue subcampeona (Uruguay'30 e Italia'90). Obtuvo la Copa América en 14 ediciones: 12 de ellas entre 1927 y 1959 y las dos últimas en Chile'91 y Ecuador'93. En Atenas 2004 ganó el oro olímpico por primera vez tras alcanzar la medalla de plata en Amsterdam'28 y Atlanta'96.

Argentina ha participado en 13 mundiales de Futbol. Jugó 60 partidos, de los cuales ganó 30, igualó 11 y perdió 19. Marcó 102 goles y encajó 71.

Su vestimenta oficial es Camiseta blanca y celeste a bastones verticales y pantalón negro.

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