"Herzogenaurach, Alemania * EFE. La selección argentina espera el partido con Alemania, correspondiente a los cuartos de final del Mundial 2006, con una serenidad y alegría que impresiona a los colaboradores de la delegación concentrada en Herzogenaurach.
Sueno
Risas, bromas, música y entusiasmo abundan en el Herzogs Hotel, donde los futbolistas suenan con la gloria y coinciden en que el viernes ante Alemania, en Berlín, jugarán en partido de sus vidas, como hoy lo afirmó el delantero Javier Saviola, titular inamovible en la formación de José Pekerman.
""El de Argentina es un plantel con muchas aspiraciones, por los futbolistas que tiene"", dijo el entrenador minutos después de finalizado el partido de los octavos de final ante México, mensaje decididamente esperanzador lanzado por encima de las reiteradas manifestaciones de respeto por el anfitrión.
""La final del Mundial, para nosotros, es el viernes"", disparó el centrocampista Javier Mascherano, quien aseguró que el equipo ""tiene mucho más para dar de lo que se ha visto hasta ahora"".
""Los alemanes estarán preocupados por el hecho de tener como rival a Argentina"", reflexionó Leonel Scaloni, mientras que Maxi Rodríguez, un jugador clave devenido en goleador, dijo que es posible que Alemania sea un rival ""más sencillo"" que el anterior, México.
También Maxi recordó que su gol de la victoria en octavos, marcado con un remate devastador, lo hizo con la pierna izquierda que sólo usa ""para subir al autobús"" y que el disparo fue a parar a la portería rival ""como podía haber ido a la tribuna""
""Estamos en cuartos de final, no lo hemos hecho nada mal hasta ahora y ahora nos toca jugar contra Alemania. No se puede pedir más zno?"", comentó el capitán del equipo, Juan Pablo Sorín, quien no se cansa de repetir que la plantilla argentina está formada por ""23 hermanos"".
Todas estas frases han sido expresadas frente a los periodistas durante días en los que, en otros tiempos de la selección argentina, el dramatismo habría superado ""la alegría de estar aquí, en un Mundial"", como comentó Hernán Crespo, un veterano de situaciones como ésta.
Esta selección argentina es distinta a las anteriores. Habla todos los días con la prensa, tiene jornadas libres, los familiares de la mayoría de ellos viven cerca de la concentración, y los jugadores se manifiestan ""felices"" de la situación que les toca vivir.
Una muestra de ello fue la rueda de prensa que ofrecieron el martes los delanteros Carlos Tevez y Lionel Messi, durante la cual el primero cerraba los micrófonos cuando hablaba el juvenil futbolista del Barcelona y se generó un hecho tan risueno que provocó algunos aplausos de los informadores.
""Estos chicos son unos fenómenos, viven como juegan, y si hay algo que abunda en este grupo es la buena onda"", afirmó un allegado a la delegación.
""Vamos, vamos Argentina, que tenemos que ganar..."", se escucha cerca de las duchas después de los entrenamientos. Al fin y al cabo el fútbol es, básicamente, un juego. Perecen unos inconscientes, pero son jugadores.
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