La gran final de la Liga Premier San Fernando tuvo un desenlace de alto voltaje la noche del sábado en el campo Botafogo, donde Argentina se impuso 4-1 a Xolos y se consagró como el nuevo monarca del certamen. Aunque el marcador refleja una diferencia amplia, el duelo fue sumamente parejo y solo se definió en los minutos finales.
Desde el silbatazo inicial, ambos equipos mostraron intensidad y un juego ordenado, buscando la posesión del balón y cerrando espacios. Argentina fue el primero en golpear, cuando Rodi Vázquez, tras una gran combinación por el costado derecho, recibió un pase filtrado dentro del área y definió con un remate cruzado para el 1-0 al minuto 12’.
Sin embargo, Xolos no tardó en responder. Apenas ocho minutos después, al 20’, Ricardo Sol aprovechó una jugada a balón parado para marcar el 1-1. El mediocampista se desmarcó en el segundo palo y, con un certero cabezazo, dejó sin opciones al arquero rival, enviando el partido al descanso con el marcador igualado.
El segundo tiempo mantuvo la misma dinámica de ida y vuelta, con llegadas en ambas áreas pero con defensas bien plantadas que evitaron mayores sorpresas. Parecía que el título se definiría en una tanda de penales, hasta que Argentina encontró espacios en el cierre del compromiso y desató su poder ofensivo.
Al minuto 78’, Rodi Vázquez volvió a aparecer en escena. Tras una recuperación en medio campo, su equipo armó un contragolpe vertiginoso que lo dejó de frente al arco. Con sangre fría, el delantero eludió a un defensor y sacó un disparo colocado para el 2-1, inclinando la balanza a favor de los suyos.
El golpe anímico fue letal para Xolos, que perdió el orden defensivo y dejó huecos que Argentina no desaprovechó. Osvaldo Gutiérrez, al 84’, amplió la ventaja con un remate de primera intención dentro del área, tras un pase raso desde la banda izquierda.
Ya con el partido sentenciado, en el último minuto del tiempo reglamentario, Rosendo Hernández selló el 4-1 con una jugada individual. El atacante controló un balón en los linderos del área, encaró a su marcador y sacó un disparo potente que se incrustó en el ángulo superior.
El pitazo final desató la celebración en el campo y en las gradas, donde la afición de Argentina festejó con júbilo la obtención del título. Con este triunfo, el equipo se consolidó como el mejor del torneo, luego de una campaña llena de esfuerzo y buen Futbol.












