Cientos de personas acudieron al Parque Chiapasiónate y sus inmediaciones para despedir y desear el mejor de los éxitos a las 78 tripulaciones que desde este viernes 16 y hasta el jueves 22 de octubre compiten por la gloria de la XXVIII edición de la Carrera Panamericana desde Chiapas hasta Durango.
Con los primeros rayos del Sol asomándose en la capital chiapaneca, los aficionados al deporte motor fueron llegando al parque emblemático ubicado en el oriente de Tuxtla Gutiérrez, desde donde tripulaciones de 11 países recibieron el banderazo de salida de Carlos Cordero, director de la Panamericana, antes de enfilarse hacia el Libramiento Norte hasta la Pochota, en la salida opuesta de la ciudad.
Pilotos de Estados Unidos, República Checa, Francia, Alemania, Austria, Suiza, Canadá, Bélgica, Italia y México recorrerán más de 3 mil kilómetros de carretera este primer día, la etapa de Chiapas a Oaxaca, para posteriormente dirigirse hacia la Ciudad de México, Toluca, Morelia, Guanajuato, Zacatecas y Durango.
En esta primera etapa de la Carrera Panamericana las tripulaciones pasaron por los municipios de Berriozábal, Ocozocoautla, Jiquipilas y Cintalapa de Figueroa, en dirección al vecino estado de Oaxaca, en una de las etapas más largas y retadoras.
Uno de los autos más buscados fue sin duda el de Chiapas, conducido por Jorge Pedrero, quien con alegría saludó a sus aficionados, sabiendo que le espera un largo camino por recorrer.
Con la partida de los autos también terminó la fiesta del deportes motor. Fue por una semana que estos automóviles aparcaron en el Centro de Convenciones, y algunos recorrieron Tuxtla, mientras que la calificación se realizó en los Altos de Chiapas, visitando San Cristóbal de Las Casas.
Al final los aficionados y los pilotos dijeron estar contentos con esta visita, esperando que el siguiente año vuelva esta competencia que se había dejado de hacer desde hace cuatro años.












