El Barcelona dejó su clasificación prácticamente cerrada gracias, una vez más, a la inspiración de Neymar y Luis Suárez. La mejor sociedad posible, en ausencia de Messi, volvió a demostrar que se entiende a la perfección y se asistieron mutuamente en el cómodo triunfo azulgrana.
Se les pidió un paso al frente. No dieron uno, sino dos. Lo han dado a la vez, con seguridad y haciendo ruido. Casi el mismo que hizo la lesión de Messi en su momento. Puede estar tranquilo el argentino, el plan B es real y parece sólido. Cierto que el BATE no es la prueba más exigente para examinar su garantía, pero los bielorrusos no son las primeras víctimas ni serán las últimas de la conexión brasileño-uruguaya.
Aprovechó Luis Enrique el compromiso para dar un respiro a algunos titulares. Era oportuno y necesario con el Villarreal esperando ya en los accesos al Camp Nou. Y después del trámite europeo deberá el técnico azulgrana mirar aún más al banquillo. Rakitic se sumó al largo historial de lesiones y acrecentó la preocupación por la profundidad de plantilla. Entre otras cosas, porque este miércoles Munir tampoco aprovechó la oportunidad. Entre él y Sandro han mandado unas cuantas ya al limbo.
No desperdicia ni una Neymar esta temporada, dispuesto a mejorar sus registros goleadores. Superado el gafe desde los once metros, el brasileño inició el triunfo con un penalti que Munir sacó con habilidad al húngaro Vad. Un leve agarrón sirvió para desatascar el partido.
Desde entonces, y sin ofrecer un recital de Futbol ofensivo, el Barcelona fue acumulando ocasiones inmejorables para quitarse de encima el marrón bielorruso. Incluso Adriano se animó en una acción que acabó con el balón en el palo. En todas o casi todas incidía Neymar, director de juego con Messi en la grada. Con Busquets como inmejorable guardaespaldas, el brasileño se movía con libertad por todo el frente de ataque.
No acabó el Barça de encontrar cierta continuidad en su juego pero le bastaron un par de chispazos para cerrar el partido. En el primero, Suárez se quitó de encima a su marcaje con un control orientado y definió como lo que es, un auténtico 9, con un punterazo ajustado. El segundo llegó ya con el BATE entregado, en un contragolpe que Neymar definió a placer. Dos conexiones entre las dos estrellas del Barça. Quien dijo que en el Barça no había vida más allá de Leo. El argentino tiene difícil llegar al Clásico. Neymar y Suárez lo saben y están listos. Hay alternativa en un matrimonio que vive sus días más felices.












