Barcelona Campeón

Barcelona Campeón

El Barcelona conquistó su 23º campeonato de Liga tras vencer al Atlético (0-1) en el Vicente Calderón gracias a un golazo de Messi. El argentino derribó la muralla rojiblanca tras una gran combinación con Pedro y un disparo ajustado, mediada la segunda parte. Después, el cuadro azulgrana apenas pasó apuros ante un Atlético que ofreció poco.

Nadie mejor que Messi para decidir esta Liga, que la ha dominado el Barcelona desde que la ‘Pulga’ lo decidió. Desde Anoeta, el argentino ha estado imparable, bien asistiendo, bien anotando. En el Calderón hizo su gol número 41, otra pequeña obra de arte de las que está repleta su colección. Al dictado de Messi, el Barcelona logró su primer título de la temporada y recupera el cetro nacional, que cedió la pasada temporada precisamente ante el Atlético en su propio estadio. Un año después de cambiaron las tornas: celebró el Barcelona en el estadio rojiblanco.

Fue el partido que se esperaba, un Barcelona tratando de ser paciente y el Atlético bien pertrechado atrás, esperando su ocasión. De inicio, el equipo de Simeone apretó y puso en algunos problemas al de Luis Enrique. Y hasta tuvo una muy buena ocasión, la mejor que dispuso en el encuentro, con un cabezazo de Giménez que desbarató Bravo, otro de los pilares sobre los que se ha sustentado la Liga azulgrana. El chileno ha respondido de maravilla cuando le ha tocado. En el Calderón, también.

Tras ese buen inicio del Atlético, el Barcelona calmó el juego y empezó a dominar, imponiéndose en el centro del campo y encontrando espacios. Messi lo intentó tres veces, dos desde fuera del área y otra de cabeza. En su cuarto remate apareció Juanfran para tapar el remate con la mano. El penalti era claro, pero Undiano no lo vio. El quinto disparo, de falta, se estrelló en el larguero. Era Messi contra el mundo, e iba a ganar Messi, como demostraría en la segunda parte.

Continuó en la misma tónica el segundo acto, con el Atlético muy lejos de la portería de Bravo, cada vez más. Griezmann y Torres peleaban en desventaja, Arda apenas podía crear, mientras que Koke, Mario y Gabi corrían pero no daban vuelo a su equipo. El balón era del Barcelona. Eso sí, tampoco hacía daño el equipo de Luis Enrique, que esperaba a Messi, y el astro apareció.

Mediado el segundo acto, cuando el Madrid ya ganaba en Cornellá y el Barcelona necesitaba la victoria para ser campeón, Messi recibió en la frontal y se hizo la luz. Tiró una pared con Pedro, pisó la pelota como si tal cosa y clavó el zurdazo cruzado junto al palo de Oblak. Un golazo para decidir la Liga.

De ahí al final, el Barcelona apenas recibió un par de sustos que llegaron desde Siqueira. El partido fue relativamente tranquilo. El Madrid goleaba al Espanyol, pero poco importaba porque el Barcelona hacía los deberes. Y tampoco la parroquia local estaba nerviosa, porque las noticias que llegaban desde Mestalla tranquilizaban: el Valencia no pasaba del empate ante el Celta. Un punto en la última jornada serviría al Atlético para finalizar tercero.

El Barcelona celebró el título en el césped del Calderón como lo había hecho el Atlético un año antes en el Camp Nou.