En su ansiado regreso a las pistas, el piloto potosino Gustavo Barrales enfrentó un duro y poco afortunado compromiso en la categoría Challenge de Nascar México Series, en la competencia nocturna celebrada en el Dorado Speedway, de Chihuahua.
En las prácticas previas, el conductor pudo probar su auto en el par de prácticas que culminaron en la madrugada, para posteriormente disputar la sesión de calificación, en la que obtuvo el lugar veintiuno de salida.
En la carrera oficial, con las tribunas llenas, Gustavo presentó problemas en la comunicación que le impidieron comenzar con el apoyo de su “spotter”, perdiendo lugares que logró recuperar vuelta tras vuelta. Para su mala fortuna, luego de un incidente para evitar un duro contacto, se dañó el ducto de ventilación y esto lo obligó a abandonar después de 71 giros el óvalo de mil metros de longitud.
“Decidimos no arriesgar más, para prepararnos desde ahora pensando en el siguiente compromiso”, expresó el piloto tras tomar la dura decisión de guardar el auto. “Tuvimos muy mala fortuna, pero de todo esto se aprende. Creo que nos enfrentamos a fallas que nos van a permitir crecer en todos los aspectos para las carreras que siguen; eso es lo más importante”.
A pesar del sinsabor que le dejó su regreso a las pistas, viene una pronta revancha, pues el siguiente compromiso de Gustavo Barrales en Nascar México Series será el próximo 26 de junio con la visita del campeonato al trióvalo de Guadalajara, Jalisco.












